Esta semana, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, instó a los países a trabajar de forma conjunta para hacer frente a los impactos sanitarios, económicos y sociales que ha causado la pandemia de la Covid-19.
“En un momento de fuertes divisiones entre nuestros países y dentro de ellos, no podemos perder de vista que una mejor coordinación pondrá fin a esta crisis más rápidamente, para todos nosotros”, dijo Etienne, durante una sesión extraordinaria virtual del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos.
En la sesión, Etienne recordó que la Covid-19 ha matado a más de 2.4 millones de personas en las Américas y ha llevado a 22 millones a la pobreza, por lo que subrayó que las vacunas deben estar disponibles para todos.
“No hay camino hacia la recuperación para ninguno de nosotros mientras nuestros vecinos sigan siendo vulnerables y mientras las variantes circulen y se multipliquen”, aseguró.
Entre las prioridades clave para poner fin a la actual crisis de salud, Etienne mencionó las siguientes: acelerar las entregas de vacunas, tanto las adquiridas por el mecanismo Covax como las donadas; reducir la excesiva dependencia de la región de los productos y tecnologías de salud importados y mejorar las inversiones en los sistemas de salud,
Sobre este último punto, la directora de la OPS señaló que la mayoría de los países de las Américas no están dedicando el mínimo del 6% del producto interno bruto recomendado a la salud, con un enfoque en la atención primaria.
“Unos sistemas de salud fuertes y resilientes son la base de una respuesta eficaz a la pandemia y la clave para cumplir nuestra promesa de salud para todos”, concluyó.

