Las autoridades hondureñas trasladaron este domingo a otros ocho líderes de pandillas a la cárcel de máxima seguridad de 'El Pozo' para evitar que sigan ordenando crímenes desde sus celdas, anunció el presidente Juan Orlando Hernández.
"Hoy se continúa el traslado de criminales peligrosos para evitar que sigan delinquiendo desde la prisión", afirmó el mandatario en un Twitter y añadió que ellos estarán "sin privilegios, aislados en 'El Pozo'", en el noroeste de Honduras.
Hoy, se continúa traslado de criminales peligrosos para evitar sigan delinquiendo desde prision. Sin privilegios, aislados en "el pozo". pic.twitter.com/TtoHxnL9hu
Hoy, se continúa traslado de criminales peligrosos para evitar sigan delinquiendo desde prision. Sin privilegios, aislados en "el pozo". pic.twitter.com/TtoHxnL9hu
— Juan Orlando H. (@JuanOrlandoH) October 16, 2016
Según informes policiales, el pasado lunes 19 de septiembre los 37 líderes más peligrosos de las maras fueron trasladados 37 desde el Centro Penitenciario de Támara, a 15 km al norte de la capital, a 'El Pozo'. Esta medida se tomó luego de que un informe de Seguridad Institucional Nacional señalara que el 80% de los atentados y extorsiones que se dan en el país son ordenados desde las prisiones por los jefes de las pandillas.
Hernández dispuso el traslado a la nueva cárcel construida en Ilama, departamento de Santa Bárbara, unos 180 km al noroeste de la capital, afirmando que los presos estaban ordenando desde la cárcel capitalina asesinatos, extorsiones y otros delitos.
En 'El Pozo' los presos están confinados en celdas individuales, sin comunicación con el exterior y son sacados a la luz del sol una hora al día.
El pasado viernes fueron detenidas unas 500 personas, entre pandilleros y familiares, que, según la policía, tenían intenciones de incendiar el nuevo penal, pero organismos de derechos humanos aseguraron que solo iban a realizar una protesta en los alrededores de la cárcel, por las malas condiciones de los reos.
