La Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú (ONPE) finalizó este viernes el procesamiento del 100 % de las actas que estaban pendientes de contabilizar y el empate técnico entre los dos candidatos a la Presidencia, la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, se resolverá en el millar de actas que han sido impugnadas.
Con el 98.32% del escrutino, Fujimori gana con un 50.012% del sufragio y Sánchez se ubica con el 49.988%, lo que implica una diferencia 4,310 votos.
Así, la hija y heredera del exmandatario Alberto Fujimori cosechó este domingo 9.043.384 votos, especialmente en Lima, en zonas de costa y en el extranjero, mientras que el izquierdista, que postuló en nombre del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2020-2021) recibió 9.039.074 de sufragios con un fuerte apoyo en zonas del centro y sur del país andino.
Este viernes, la ONPE procesó las nueve actas pendientes, que procedían de un distrito de la región amazónica de Loreto fronterizo con Brasil, y ahora queda esperar a que los jurados especiales electorales (JEE) procesen las 1.556 actas impugnadas, observadas o que cuentan con algún error material.
Este proceso exige la revisión de cada acta y en ocasiones el recuento de voto por voto de la misma, por lo que el 100% del escrutino tardará aún varios días en completarse.
Sánchez planteó este viernes a Fujimori solicitar conjuntamente a las autoridades electorales “una revisión exhaustiva de todo este proceso”, en referencia a la segunda vuelta presidencial.
El candidato de Juntos por el Perú anunció en rueda de prensa que se ha dirigido a su rival con esa propuesta de revisión “sobre todo en aquellos lugares donde hay indicio presunto, que no haya ocurrido transparencia como corresponde”.
Agregó que “ellos (el partido Fuerza Popular de Fujimori) quieren anular los votos del sur”, mientras que su partido señala haber detectado posibles irregularidades en la capital Lima y en la votación en el exterior, donde Juntos por el Perú ha pedido anular una serie de mesas.
Agregó que esta acción conjunta le dará a la ciudadanía la “estabilidad, certeza y confianza total” en la elección presidencial, al margen de quien pueda ser finalmente el vencedor del proceso.
Poco después, el candidato a vicepresidente por el fujimorismo, Luis Galarreta, rechazó dicha propuesta al señalar que respetarán el marco legal y van a esperar con prudencia que concluya el escrutinio.
Galarreta declaró a los periodistas que “la democracia no se trata de hacer lo que a uno le da la gana, (sino que) hay un marco legal” y añadió que “el reconteo de votos no es porque a mí se me ocurre” y que no puede “pasar por alto a las instituciones electorales o al marco legal”.
Explicó que, en estos momentos, los jurados electorales especiales ya están realizando el recuento de votos de las actas o mesas electorales observadas por alguna presunta irregularidad en el sufragio.
Sin embargo, Galarreta remarcó que “aquellas mesas que han sido observadas, esas son las que el jurado electoral, no el señor Sánchez ni Luis Galarreta, decide pasar a reconteo o no”.
En tal sentido, el candidato a vicepresidente insistió en que su partido sí respeta las instituciones y los procedimientos electorales, por lo tanto indicó que van a “esperar con mucha prudencia, con ánimo por supuesto”, pero que se respetará “lo que dice la norma”.
Más de 27.3 millones de ciudadanos fueron convocados el domingo pasado para escoger a la opción política que gobernará Perú durante el quinquenio 2026-2031, tras una etapa de inestabilidad política que llevó al país a tener ocho presidentes en una década.
