El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, defendió ayer viernes que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deberían ser expulsados de manera “automática” si causan una guerra “no provocada e injustificable”, durante un discurso en la 77 Asamblea General de la ONU, en el que también enumeró las “mentiras” del régimen ruso de Vladimir Putin para justificar la invasión de Ucrania.
“Es necesaria una reforma urgente y que cuando un miembro permanente del Consejo de Seguridad declare una guerra no provocada e injustificada, condenada por la Asamblea General, su suspensión del Consejo de Seguridad sea automática”, defendió Michel en su intervención, tras lamentar que el sistema actual no es suficientemente “inclusivo” y que el derecho de veto se ha convertido en “la regla”.
El ex primer ministro belga alertó de que el Kremlin está llevando a cabo una “guerra híbrida, que conjuga la violencia de las armas con el veneno de las mentiras”, por ejemplo, alegando que la seguridad de Rusia estuviera siendo amenazada desde hace años por Occidente.
“¡Es falso!”, proclamó Michel, quien acusó a Moscú de tratar de movilizar al resto del mundo contra un “enemigo imaginario” e insistió en desmontar las “mentiras” de la propaganda rusa ante el resto de socios internacionales en Naciones Unidas.
“Esta guerra es una agresión no provocada, ilegal e injustificada destinada a cambiar por la fuerza las fronteras internacionalmente reconocidas. Y es debido a que tenemos que detener la maquinaria de guerra del Kremlin que las sanciones económicas masivas han sido inevitables”, remarcó Michel.
El presidente del Consejo Europeo quiso dejar claro que la Unión Europea “no pide a nadie elegir entre el este y el oeste, ni entre el norte o el sur”, pero que en el contexto geopolítico actual “hay que elegir” y Europa opta por “el respeto de las fronteras frente a la agresión”.
El mandatario europeo también tuvo palabras para China, a quien instó a participar “sinceramente” en los esfuerzos “colectivos por la paz”. “Abogamos por la seguridad marítima. Abogamos por la estabilidad en el Estrecho de Taiwán. Reconocemos el principio de una sola China. Pero no haremos la vista gorda ante los abusos contra los derechos humanos. Especialmente en Xinjiang y Hong Kong”, dijo.

