La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, informó este lunes que ordenó la remoción de siete directores policiales que ocupaban cargos de confianza tras no superar una prueba del polígrafo aplicada en el marco de la estrategia gubernamental para combatir la corrupción y la infiltración del crimen organizado.
“Ordené al ministro de Seguridad, Gerald Campos Valverde, que separe del Grupo de Fuerza Élite y que cese los nombramientos de confianza que ocupaban como directores siete funcionarios que no pasaron la prueba del polígrafo. Siete de 33 funcionarios no pasaron esta prueba”, anunció la mandataria.
El pronunciamiento se produjo luego de una reunión de seguridad de la denominada Fuerza Élite, un mecanismo de coordinación y rendición de cuentas encabezado por el Gobierno costarricense para articular las acciones de los distintos cuerpos de seguridad frente al crimen organizado y el narcotráfico.
Fernández, quien asumió la presidencia en mayo de 2026, dispuso que las pruebas fueran aplicadas a ministros y mandos policiales que participan en estas reuniones, con el objetivo de detectar posibles indicios de corrupción o de infiltración de organizaciones criminales, según reportaron medios locales.
En un video difundido este lunes, la mandataria aseguró que, “para tranquilidad de todos los costarricenses”, tanto el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) como el director de la Unidad Especial de Intervención (UEI), ambas adscritas al Ministerio de la Presidencia, sí aprobaron el examen.
“¿Qué va a pasar con los siete directores de confianza que no pasaron la prueba? Fueron removidos de inmediato de sus puestos de dirección y adicionalmente instruí una investigación preliminar que se conducirá desde mi despacho contra cada uno de ellos”, afirmó.
La presidenta no reveló los nombres de los funcionarios separados ni las instituciones policiales a las que pertenecían.
Según explicó, las pruebas fueron aplicadas bajo la coordinación de la Dirección de Inteligencia y Seguridad, con apoyo de la empresa IPSC, certificada internacionalmente. Los funcionarios fueron interrogados sobre posibles vínculos con el crimen organizado, el narcotráfico y la eventual recepción de beneficios ilícitos en el ejercicio de sus cargos.
“Compatriotas, seré implacable combatiendo la corrupción y limpiando a Costa Rica”, concluyó Fernández en su mensaje.

