El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este viernes que aún no se puede atribuir al crimen organizado el incendio de una famosa discoteca en el puerto de Acapulco, en el sur del país.
“Es un incendio, no se puede atribuir a la delincuencia organizada sin pruebas porque incluso el dueño habló de que nunca lo extorsionaron. Sin embargo, eso es lo que quiere utilizarse en medios, como que es un asunto de inseguridad”, dijo el mandatario en su habitual conferencia de prensa matutina.
“Hace falta más investigación porque todavía no está claro lo que sucedió. Hay, eso sí, un gran despliegue publicitario sobre el caso”, agregó.
El miércoles, la popular discoteca Baby’O, que en sus mejores años vio desfilar artistas de talla internacional y que permanecía cerrada por la pandemia del coronavirus, quedó destruida por un incendio.
El dueño del lugar, Eduardo Cesarman, dijo que el incendio fue provocado, aunque mencionó no haber sufrido amenazas ni extorsiones.
“Fue un incendio provocado, no fue un cortocircuito. Llegaron tres personas, amagaron al policía, traían unos bidones con algún tipo de líquido que podría haber sido gasolina o algo y prendieron el lugar”, dijo Cesarman en una entrevista con la cadena Radiofórmula.

