El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, pidió ayer sábado a la población evacuar la región de Donetsk, la zona del este de Ucrania en primera línea de fuego del conflicto y cuyas ciudades son constantemente bombardeadas por los rusos.
Ucrania también dijo que solicitó a la Cruz Roja y a Naciones Unidas acceso a sus soldados retenidos por las fuerzas rusas.
“Se tomó una decisión gubernamental sobre la evacuación obligatoria de la región de Donetsk”, declaró el presidente ucraniano en su alocución diaria. “Por favor, evacuen”, agregó el mandatario, quien dijo que actualmente la principal arma de Rusia es el “terror”.
“La decisión de marcharse debe tomarse en algún momento. Cuanta más gente abandone ahora la región de Donetsk, menos personas matará el ejército ruso”, añadió.
Un poco antes, el responsable ucraniano para los Derechos Humanos, Dmitro Lubinets, dijo en televisión haber solicitado a la Cruz Roja y a la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU que se desplazaran a Olenivka.
Es en esta localidad, ahora controlada por el Kremlin, donde una cárcel con prisioneros de guerra ucranianos fue atacada el viernes dejando decenas de muertos.
Según Lubinets, el Comité Internacional de la Cruz Roja presentó una solicitud, pero aún no ha obtenido la autorización de los rusos.
En tanto, Rusia suspendió este sábado el suministro de gas a Letonia. La empresa Conexus Baltic Grid confirmó a la agencia de noticias letona LETA que el gigante ruso Gazprom había informado de la suspensión del suministro, pero que otros proveedores continuaban operando.
“Gazprom suspendió el suministro de gas a Letonia (...), debido a la violación de las condiciones” de compra del gas, anunció la empresa rusa en un comunicado en Telegram.
La ministra de Economía, Ilze Indriksone, dijo a LETA que Letonia “no contaba con los suministros de gas natural procedentes de Rusia”.
Gazprom ya redujo el miércoles hasta un 20% de su capacidad las entregas de gas a Europa a través del gasoducto Nord Stream.
En dos ocasiones en junio ya había reducido los flujos.
Los países de la Unión Europea acusan a Rusia de recortar el flujo en represalia por las sanciones occidentales. Gazprom explicó la interrupción por un problema de una de las dos últimas turbinas operativas del gasoducto y por el “estado técnico del motor”.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que la limitación del suministro es culpa de las sanciones de la Unión.
Los ataques rusos siguieron ayer sábado en varias ciudades ucranianas, un día después de que el ministerio de Defensa ruso acusara a Kiev de atacar una prisión en territorio controlado por los rusos con misiles de largo alcance suministrados por Estados Unidos.
El ministerio calificó el ataque de “provocación atroz” y este sábado aseguró que entre los muertos había miembros de las fuerzas ucranianas que se habían rendido tras semanas de lucha en la planta siderúrgica de Azovstal, en Mariúpol.
Según el ministerio de Defensa 50 prisioneros ucranianos murieron y 73 fueron trasladados al hospital con heridas graves.
“Toda la responsabilidad política, legal y moral de esta sangrienta masacre de ucranianos recae en el presidente ucraniano”, dijo la cartera.
Por su parte, Zelenski culpó directamente a Rusia. “Este fue un crimen de guerra ruso deliberado, un asesinato en masa deliberado de prisioneros de guerra ucranianos”, afirmó, dando una cifra de más de 50 muertos.
Zelenski también instó a la comunidad internacional, en particular a Estados Unidos, a que declare oficialmente a Rusia como “Estado patrocinador del terrorismo”.

