Presos dispararon contra policías este sábado en la misma cárcel del puerto ecuatoriano de Guayaquil en la que el martes hubo un motín que dejó al menos 118 muertos, incluidos seis decapitados, informó la institución policial.
Los agentes neutralizaron la acción y se “mantiene el control” de la penitenciaría, dijo la Policía, aunque no precisó si hubo nuevas víctimas.
INFORMAMOS🚨
— Policía Ecuador (@PoliciaEcuador) October 2, 2021
Durante la intervención de @PoliciaEcuador, en el #CPLGuayas No. 1, fueron recibidos con disparos por las PPL. De inmediato NEUTRALIZAMOS esta acción
📍AL MOMENTO se mantiene el control y el orden en el centro carcelario
🔊Noticia en desarrollo pic.twitter.com/b8zQngGoAY
Policías de grupos de élite ingresaron a la instalación apoyados por soldados y una tanqueta militar, de acuerdo a un video divulgado por la institución.
“En relación a los disparos”, la Policía indicó que se decomisaron dos fusiles, tres pistolas, municiones y teléfonos celulares en la cárcel, que tiene espacio para 5 mil 300 reos pero alberga a 8 mil 500, lo que representa un hacinamiento de 60%.
De acuerdo con la Policía, los tiros se produjeron en la misma penitenciaría en la que el martes se desataron enfrentamientos a bala entre bandas rivales con nexos con el narcotráfico de Colombia y México, que se disputan el poder, con saldo de al menos 118 muertos y 86 heridos, en lo que constituye una de las peores masacres carcelarias en la historia de América Latina.
El jueves, la comandante policial, Tannya Varela, dijo que las autoridades habían asumido el control del reclusorio, parte de un gran complejo penitenciario de Guayaquil (suroeste ecuatoriano).
El amotinamiento causó desesperación entre los familiares de los presos, que ruegan por información sobre sus seres queridos afuera de la cárcel, localizada en una zona industrial de la ciudad, núcleo comercial del país.
La gente también se agolpaba en la morgue policial, ubicada en otra zona de Guayaquil. Hasta el momento, se identificaron 101 cuerpos, 44 de los cuales ya fueron entregados a sus familias, según Criminalística.
