El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió este viernes que hay una degradación de la situación en el este de Ucrania, donde las fuerzas gubernamentales y los separatistas prorrusos se acusan de avivar el conflicto.
“Observamos una agravación de la situación”, dijo el mandatario, tras reunirse en Moscú con su homólogo bielorruso Alexander Lukashenko.
El este de Ucrania era escenario este viernes de nuevos bombardeos de los cuales se acusan mutuamente el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos, lo que aumenta la tensión en la región y, a ojos de Occidente, los riesgos de una invasión rusa.
Rusia lleva a cabo desde hace varias semanas importantes maniobras militares cerca de la frontera con Ucrania.
El presidente ruso -que exige a los países occidentales que la OTAN no se extienda hacia las fronteras de Rusia-- aseguró que esos ejercicios militares, con decenas de miles de soldados, no son una amenaza.
“Estos ejercicios son puramente defensivos y no amenazan a nadie” dijo.
Por otro lado, el presidente estadounidense Joe Biden y varios dirigentes occidentales mantendrán una reunión por videoconferencia este viernes para hablar de la crisis en la frontera ucraniana, según fuentes europeas.
En la reunión participarán la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y dirigentes de Alemania, Polonia, Italia, Rumania, Reino Unido y Francia.

