El mar Mediterráneo alcanzó en 2025 temperaturas del agua de hasta 6.5 grados centígrados por encima del promedio del período 1982-2015 en algunas zonas y registró una media de 190 días de olas de calor marinas en toda la cuenca, según el Informe Anual 2025 del Sistema de Observación Costero de las Illes Balears (SOCIB).
El informe, publicado este lunes, constata que el archipiélago español de las Baleares vivió en 2025 el año con la temperatura superficial del mar más cálida de su historia, en un contexto de calentamiento oceánico continuado e intensificado en todo el Mediterráneo.
Los datos figuran en el informe Annual Report 2025: Global Warming Impacts in the Mediterranean Sea and Balearic Islands Region, elaborado a partir de herramientas de monitorización de indicadores oceánicos y olas de calor marinas del SOCIB, que combinan observaciones satelitales de largo plazo del Servicio Marino de Copernicus con mediciones in situ obtenidas mediante boyas costeras, planeadores submarinos y flotadores perfiladores autónomos.
Según la científica del SOCIB Mélanie Juza, el cambio climático trajo nuevos récords en 2025 en cuanto a temperaturas oceánicas, salinidad y nivel del mar en el Mediterráneo, lo que confirma la continuidad y la intensificación del calentamiento oceánico en toda la cuenca y en la columna de agua.
A escala global, 2025 es clasificado como el tercer año más cálido registrado, mientras que el período 2023-2025 marcó el primer promedio trianual por encima de 1.5 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.
Incluso en ausencia del fenómeno de El Niño, las temperaturas superficiales del mar se mantuvieron excepcionalmente elevadas.
En el Mediterráneo, las observaciones satelitales del programa Copernicus confirman una tasa de calentamiento a largo plazo de aproximadamente 0,4 grados por década desde 1982, con una marcada variabilidad regional.
En 2025, la temperatura media anual de la superficie del mar en el conjunto de la cuenca alcanzó los 21.1 grados, lo que lo sitúa como el segundo año más cálido registrado, solo por detrás de 2024.
El calentamiento sostenido estuvo acompañado por una ocurrencia excepcional de olas de calor marinas, definidas como períodos en los que la temperatura superficial del mar supera el percentil 90 de los valores históricos durante al menos cinco días consecutivos.
En 2025, el Mediterráneo acumuló 190 días bajo estas condiciones, con intensidades medias que superaron los cuatro grados por encima del promedio del período 1982-2015.
El Mediterráneo occidental fue una de las zonas más afectadas en junio y julio. El 2 de julio de 2025, las temperaturas superficiales del mar en el área Liguro-Provenzal se situaron de media 6,5 grados por encima de los valores habituales, alcanzando localmente cerca de ocho grados en zonas costeras del golfo de León.
El informe también documenta niveles récord de salinidad en el Mediterráneo oriental, asociados al aumento de la evaporación provocado por aguas más cálidas, así como una aceleración en la subida del nivel del mar.
Desde 1993, la tendencia media en la cuenca es de 3.4 centímetros por década, con tasas superiores en algunas subregiones.
El SOCIB advierte de que el aumento de las temperaturas oceánicas y la intensificación de las olas de calor marinas tienen impactos de gran alcance sobre los ecosistemas marinos y las comunidades costeras, con efectos como una mayor estratificación, menor disponibilidad de oxígeno y amenazas para hábitats clave como las praderas de Posidonia oceanica.
El informe advierte, además, de riesgos crecientes para sectores económicos como la pesca y el turismo, así como una mayor exposición a eventos meteorológicos extremos, inundaciones costeras e impactos sobre la salud humana.

