Reino Unido y Francia acordaron este miércoles intensificar de manera “urgente” los esfuerzos para combatir “las mortales travesías” de migrantes por el Canal de la Mancha, tras el naufragio en el que murieron 27 personas que querían llegar a Inglaterra, informó el gobierno británico.
En una conversación telefónica, el primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente francés, Emmanuel Macron, “coincidieron en la urgencia de aumentar sus esfuerzos conjuntos para impedir estos cruces y hacer todo lo posible para impedir la acción de bandas que ponen vidas en riesgo”, dijo un portavoz de Downing Street.
Previamente, los dos países se habían comprometido a reforzar su cooperación, tras la llegada el 11 de noviembre de 1.185 migrantes a las costas inglesas, un récord.
El ministro de Interior francés, Gerald Darmanin, aseguró que cuatro traficantes “directamente relacionados” con la tragedia habían sido detenidos.
La fiscal de Lille, Carole Etienne, indicó a AFP que entre las víctimas figuraban 17 hombres, siete mujeres y “tres jóvenes”, sin precisar el género. Los dos rescatados son “aparentemente un somalí y un iraquí”, añadió.
La alcaldesa de Calais, Natacha Bouchart, había señalado que una víctima estaba embarazada.
El balance del naufragio del miércoles supera por sí solo la cifra total de fallecidos en el canal de la Mancha desde 2018, cuando comenzó a aumentar el número de migrantes que intentan alcanzar las costas británicas a bordo de pequeñas y precarias embarcaciones, ante la mayor vigilancia en los puertos y en el túnel que une Francia e Inglaterra.
Antes de este naufragio, el balance de 2021 era de tres muertos y cuatro desaparecidos. En 2020, seis personas perdieron la vida y otras tres desaparecieron. En 2019, se registraron cuatro muertos.
“Las personas mueren en la Mancha, que se está convirtiendo en un cementerio a cielo abierto, como el Mediterráneo”, dijo Pierre Roques, coordinador de una asociación de migrantes en Calais.

