Un tribunal guatemalteco iniciará el lunes un juicio especial contra el exdictador Efraín Ríos Montt por una matanza de indígenas mayas-ixiles durante su régimen de facto, entre 1982 y 1983, aunque el acusado estará ausente de la sala por padecer demencia.
Postrado en la cama de su residencia, el anciano militar de 89 años esperará la apertura del juicio por genocidio ordenado por el Tribunal B de Mayor Riesgo, el mismo que validó los exámenes médicos que revelaron que sufre trastornos mentales.
"Estamos listos para entrar al nuevo debate, los testigos y testigas han manifestado que ellos quieren volver a declarar" sobre las matanzas, dijo Juan Francisco Soto, director del querellante Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (Caldh).
En agosto pasado, los jueces a cargo del caso decidieron celebrar el juicio a puerta cerrada, sin prensa y solo con la presencia de familiares de víctimas. De ser condenado, Ríos Montt evitaría la cárcel y tendría que cumplir medidas de seguridad adecuadas a su deteriorada condición de salud, como reclusión en un hospital o su residencia.
El general retirado había sido sentenciado a 80 años de prisión el 10 de mayo de 2013 por genocidio, pero la Corte de Constitucionalidad, máxima instancia judicial de Guatemala, anuló el fallo por errores procesales y ordenó realizar nuevamente el juicio."Si ya se probó una vez que se cometió genocidio, lo volveremos a probar en este nuevo juicio", agregó Soto.
Ríos Montt enfrenta cargos por la matanza de mil 771 indígenas mayas-ixiles en el norteño departamento de Quiché durante su régimen, entre 1982 y 1983, considerado el período más sangriento de la guerra civil guatemalteca (1960-1996) que dejó unos 200 mil muertos o desaparecidos, según la ONU.
