Los conflictos en Sudán este sábado, que han degenerado en una de las peores escaladas de violencia en los últimos años en el país, han causado al menos 30 muertos y 400 heridos, según dijeron funcionarios de Naciones Unidas a The New York Times.
El medio señala que un informe interno de la ONU basado en cifras hospitalarias indicó que al menos 27 personas habían muerto y unas 400, resultaron heridas.
Además, según indicaron funcionarios de la ONU a The New York Times, tres empleados sudaneses del Programa Mundial de Alimentos fueron asesinados en Darfur.
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó “enérgicamente” el estallido de enfrentamientos entre las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y las Fuerzas Armadas Sudanesas en Sudán, en un comunicado.
Este sábado, Guterres habló con diversos líderes políticos para intentar desescalar el conflicto.
El secretario general conversó con el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Moussa Faki Mahamat; el presidente de Egipto, Abdel Fattah Al Sisi, y el teniente general Mohamed Hamdan Dagalo, también conocido como Hemeti.
Por su parte, el representante especial del secretario general para Sudán y jefe de la misión integrada de asistencia para la transición de las Naciones Unidas en Sudán (UNITAMS), Volker Perthes, anunció que se ha comunicado con ambas partes para pedirles el cese inmediato de los combates para garantizar la seguridad del pueblo sudanés y evitar que el país sufra más violencia.
La Fuerza Aérea sudanesa comenzó este sábado a bombardear posiciones del grupo paramilitar en un intento de repeler la “agresión” de esta mañana después de que las FAR acusara al Ejército sudanés de atacar una de sus sedes.
La FAR, por su parte, señaló que se habían hecho con el control del Palacio Presidencial, así como el aeropuerto internacional de Jartum, el más grande de Sudán, un extremo que las Fuerzas Armadas desmintieron.
Estos enfrentamientos se producen dos días después de que el Ejército advirtiera que el país está atravesando una “coyuntura peligrosa” que puede llevar al conflicto armado, después de que se “movilizaran” unidades de las FAR en la capital sudanesa y otras ciudades sin el consentimiento o coordinación de las Fuerzas Armadas.
CRISIS
La rivalidad entre Abdelfatah al Burhan y Mohamed Hamdan Dagalo, los dos principales líderes militares de Sudán, ha convertido el país desde esta mañana en un campo de batalla donde el grupo paramilitar más poderoso ha pasado de ser una eslabón del futuro Ejército unificado a una “milicia rebelde”.
Pese a que la tensión era latente entre el Ejército sudanés, del que al Burhan es líder, y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), lideradas por Dagalo, también apodado “Hemedti”, desde hace semanas, los intercambios verbales se han tornado en ataques de artillería y bombardeos esta mañana en el sur de Jartum.
Las FAR acusaron al Ejército sudanés de lanzar una acción contra su base de, la de Soba, y la calificaron de un “brutal ataque”, pero las Fuerzas Armadas dieron la versión de que fueron las FAR quienes actuaron previamente contra sus unidades en Jartum, por lo que procedieron a defenderse de esa acción.
El resultado de esas acusaciones mutuas ha sido una batalla tierra y aire, ya que el Ejército ha enviado sus cazas para bombardear posiciones de las fuerzas paramilitares.
RÁPIDO Y SANGRIENTO
Desde que las FAR acusaron al Ejército de atacar su base, los avances y retrocesos militares se fueron desarrollando de manera muy rápida a lo largo de la jornada.
Las fuerzas lideradas por Hemedti aseguraron que habían tomado el Palacio Presidencial y la Comandancia General, aunque ese extremo fue negado posteriormente por Al Burhan.
El líder del Ejército y presidente del Consejo Soberano de Sudán, general Abdelfatah al Burhan, aseguró hoy que "todo está bajo control". pic.twitter.com/Z2ptG1fEhh
— La Prensa Panamá (@prensacom) April 15, 2023
Pero donde se ha vivido una de las peores escenas en la capital ha sido en el aeropuerto internacional de Jartum, el más grande del país, que ha quedado fuera de servicio.
El Sindicato de Médicos de Sudán señaló en su primer informe preliminar, y por ahora el único, que al menos tres personas han fallecido por los choques armados de hoy, y entre ellas dos han sido asesinadas en el mismo aeropuerto de Jartum.
La fuente también dijo que hay “decenas de heridos”, pero el otro sindicato independiente Comité de Médicos de Sudán aseguró que se espera “un gran número de muertos y heridos”, ya que se está realizando aún el conteo.
En el aeropuerto también se vivió un momento de terror esta mañana cuando un avión de la aerolínea Saudi Airlines fue “blanco de tiroteo” cuando estaba a punto de despegar rumbo a Riad, mientras que la tripulación y los pasajeros a bordo fueron desalojados y no sufrieron daños, según dijo la propia compañía en un comunicado.
PRIMERAS DECLARACIONES
Mientras la batalla continúa en Jartum y otras zonas del país, la cadena de televisión catarí Al Yazira fue la única que logró entrevistar a Al Burhan y Hemedti, sin que ellos hayan emitido hasta el momento un comunicado oficial.
Por un lado, Hemedti -el considerado hombre fuerte de Sudán- dijo que su grupo no abandonará las armas hasta que el Ejército se rinda.
Según el también número dos del Ejército, Al Burhan “será llevado ante la Justicia o morirá como cualquier otro perro”.
Por su parte, Al Burhan, que es presidente del Consejo Soberano de Sudán, aseguró que “todo está bajo control” e instó a la cadena catarí que las FAR tienen que “escuchar a la voz de la razón” y replegar a sus unidades, o de lo contrario el Ejército se verá “obligado a traer fuerzas a Jartum desde varias regiones”, lo que supondría una nueva y peligrosa escalada en el conflicto.
Estos enfrentamientos se producen dos días después de que el Ejército advirtiera de que el país está atravesando una “coyuntura peligrosa” que puede llevar al conflicto armado, después de que se “movilizaran” unidades de las FAR en la capital sudanesa y otras ciudades sin el consentimiento o coordinación de las Fuerzas Armadas.
Esta movilización se produjo en medio de negociaciones para alcanzar un acuerdo político definitivo que ponga fin a la asonada de 2021 y lleve a Sudán a una transición democrática, un pacto cuya firma ha sido pospuesta en dos ocasiones este mes de abril precisamente por las tensiones y rivalidades entre el Ejército y las FAR.
