Rusia afirmó ayer miércoles que sus actuales objetivos militares en Ucrania van más allá de la región del Donbás, en el este del país, y que descarta mantener conversaciones de paz con Kiev.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró en una entrevista que los objetivos militares de Rusia en Ucrania ya no se limitaban “únicamente” al este del país, una zona parcialmente controlada por separatistas prorrusos desde 2014.
“No se trata solo de DNR (Donetsk) y LNR (Lugansk), sino también de la región de Kherson, la región de Zaporiyia y otros territorios”, aseguró el canciller ruso a medios estatales.
Su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba, respondió que “la confesión del ministro de Exteriores ruso de su sueño de apoderarse de más tierras ucranianas demuestra que Rusia rechaza la diplomacia y se concentra en la guerra y el terror”.
Tras las afirmaciones de Lavrov, Kuleba pidió a los aliados occidentales “reforzar las sanciones contra Rusia y acelerar las entregas de armas a Ucrania”.
Estas declaraciones tienen lugar luego que Rusia concretase en las últimas semanas avances en el este de Ucrania, tomando Severodonetsk y Lyssytchansk, lo que le abrió el camino para intentar avanzar hacia las ciudades de Kramatorsk y Sloviansk, más al oeste.
La artillería rusa continúa sus incesantes bombardeos en el este.
Aunque la mayor parte de los combates en los últimos meses se dieron en el Donbás, Ucrania fue recuperando lentamente territorio en el sur. Unas victorias que Kiev y los analistas militares atribuyen a la artillería de largo alcance enviada por las potencias occidentales. Y de lo que Moscú tomó nota: Lavrov advirtió que si Occidente continúa entregando a Ucrania armas capaces de golpear a larga distancia, los objetivos geográficos de Rusia cambiarían aún más.
“No podemos permitir que, en la parte de Ucrania controlada por [el presidente Volodimir] Zelenski o su reemplazante, se encuentren armas que pueden amenazar directamente nuestro territorio o el de las repúblicas que declararon su independencia”, declaró en referencia a Donetsk y Lugansk.
El canciller ruso también alejó la idea de mantener negociaciones de paz con Ucrania y estimó que los precedentes contactos “solo han puesto de manifiesto la falta de voluntad de la parte ucraniana para discutir seriamente de lo que sea”.
“No tiene sentido en la situación actual”, afirmó.
Rusia y Ucrania sí se sentarán en los próximos días en Estambul para abordar el desbloqueo de la exportación de granos ucranianos a través del mar Negro, aunque aún no se sabe exactamente cuándo.

