Las tropas rusas controlan “la mayor parte” de la ciudad ucraniana de Severodonetsk, un importante enclave en el Donbás, reconocieron las autoridades locales.
“Por desgracia, hoy [ayer martes] los soldados rusos controlan la mayor parte de la ciudad”, indicó el gobernador de Lugansk, Serguéi Gaidai, que horas antes calificó la situación de “ultracomplicada”.
Las tropas ya ocupaban la mitad de la urbe, según había confirmado su alcalde, Oleksandre Striuk. “Pero la ciudad aún se defiende, aún es ucraniana y nuestros soldados la defienden”, agregó.
Severodonetsk es uno de los focos de los combates en la región de Lugansk en el Donbás, donde Moscú centra su ofensiva tras fracasar en el intento de tomar Kiev.
Con su vecina Lysychansk, en la otra orilla del río Donets, se sitúa a apenas 80 km de Kramatorsk, la capital administrativa del Donbás bajo control de Kiev. Ambas llevan semanas aguantando constantes bombardeos.
Este martes, los ataques alcanzaron un tanque de ácido nítrico en una planta química de la ciudad, informó Gaidai. “No dejen los refugios”, pidió, recordando que ese compuesto “es peligroso si se inhala”.
El Consejo Noruego para los Refugiados aseguró ayer que podían quedar unos 12 mil civiles en Severodonetsk, que tenía unos 100 mil habitantes antes de la guerra.
En el frente judicial, la justicia ucraniana identificó a 15 mil casos de crímenes de guerra en el Donbás desde el inicio de la guerra, afirmó la fiscal general ucraniana, Iryna Venediktova, en La Haya.
Entre los crímenes, citó torturas, asesinatos, destrucción de infraestructura civil y traslados de personas.

