Celulares incautados a Erika María Herrera, suegra de Carolina Flores, pudieran contener la confesión del crimen de la exreina de belleza en cartas y notas digitales enviadas a su hijo, informaron este lunes medios mexicanos.
En las cartas, que fueron filtradas a través de la creadora de contenido “La Parce Justin”, Herrera explica por qué le disparó a su nuera.
“No quise hacerle daño, solo quería que me diera mi lugar… pero por Dios que se disparó sola”, se lee en uno de los fragmentos difundidos, en el que también admite haber estado presente durante el hecho.

Carolina Flores fue víctima de al menos seis disparos en su anatomía.
Herrera, de 63 años, quien fue capturada en Venezuela tras una huida relámpago que incluyó una conexión por Panamá, habría redactado estos mensajes dirigidos a su hijo, Alejandro Sánchez.
En los escritos, la detenida intenta minimizar el acto, calificándolo de “castigo” y alegando que el arma se accionó de manera accidental durante una confrontación en el departamento de la modelo.
Revelaciones
Tras la incautación de dos teléfonos y una tablet, las autoridades y medios como Univisión, El Heraldo de México y Reporte Índigo han difundido extractos de los presuntos mensajes que muestran la mentalidad de la agresora:
Justificación de la violencia: “No quise hacerle daño, solo quería que me diera mi lugar, era como darle cinturonazos, pero por Dios que se disparó sola”, detalla una de las notas.
Motivación del conflicto: La suegra admitió resentimiento porque Carolina supuestamente la alejaba de su hijo y de su nieto de 8 meses, limitando incluso las videollamadas.
Obsesión familiar: “Sentía que había perdido todo, porque antes de ella éramos felices”, escribió Herrera, refiriéndose a la modelo como una presencia que rompió el vínculo con su hijo.

El engaño y la huida
La investigación sugiere que Erika Herrera escapó de la escena en menos de 30 minutos el pasado 15 de abril.
Según datos atribuidos a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la mujer ingresó al inmueble a las 10:55 a.m., disparó a la víctima alrededor de las 11:24 a.m. y huyó poco después con maletas.
Un día más tarde, abandonó México en un vuelo que hizo escala en Panamá con destino final en Venezuela, donde fue detenida el 29 de abril por autoridades locales, en coordinación con Interpol.
Según las cartas infiltradas, su hijo intentó ganar tiempo diciéndole que Carolina se recuperaba en un hospital, lo que era falso, a lo que ella respondió con reclamos al verse expuesta en los medios como la “suegra asesina”.
“Que soy la suegra asesina. ¿Psicópata? No, no, no. Ella me llevó a eso, sus malos modos, berrinches... Siempre me hacía caras”, se lee en los mensajes donde culpa a la víctima de su propia muerte.
Podría ser una estrategia
Aunque los textos han circulado ampliamente a través de la creadora de contenido “La Parce Justin”, las autoridades venezolanas aún trabajan en la certificación oficial de los documentos.
La influencer sugiere que estas cartas podrían ser una estrategia de Herrera para “lavar la cara” de su hijo y evitar que sea vinculado como cómplice, asumiendo ella toda la responsabilidad desde una narrativa de “accidente”.
“¿Estas cartas serán una señal donde intenta lavarle la cara a su hijo por si intentan incriminarlo? Recuerden que esta señora es bastante inteligente y fue con un arma al apartamento de su hijo”, dijo la influencer.
Por lo pronto, Erika María Herrera permanece aún bajo custodia en Venezuela, mientras se tramitan los procesos legales para su vinculación formal por el feminicidio de la joven mexicana y su extradición.


