Los talibanes dieron un grave paso en la restricción de las libertades femeninas al ordenar este sábado que las mujeres de Afganistán usen en público un velo que las cubra de pies a cabeza, preferiblemente un burka, que solo deja una rejilla a la altura de los ojos.
En un decreto publicado el sábado, Hibatullah Akhundzada, jefe supremo de los talibanes y de Afganistán, ordenó a las mujeres que cubran completamente el cuerpo y el rostro en público, estimando que el burka, que solo deja una rejilla a la altura de los ojos, es la mejor opción.
“Tendrán que llevar un chador [un término que también se usa para designar al burka] porque es tradicional y respetuoso”, indicó.
“Las mujeres que no sean ni demasiado jóvenes ni demasiado mayores tendrán que cubrir su rostro cuando estén frente a un hombre que no sea miembro de su familia”, para evitar la provocación, precisa el texto.
Si no tienen algo importante que hacer en el exterior, es “mejor para ellas que permanezcan en casa”, añade.
El decreto detalla también los castigos a los que se exponen los responsables familiares que no hagan respetar el uso del velo integral. Las dos primeras faltas merecerán una advertencia. A la tercera, irán tres días a la cárcel y si reinciden, serán conducidos ante un juez.
Además, si una funcionaria del gobierno no lleve este tipo de velo será inmediatamente despedida.
‘Erosión’ de los progresos
Ante las nuevas restricciones, Estados Unidos manifestó su preocupación.
“Estamos extremadamente preocupados porque los derechos y el progreso que las mujeres y niñas afganas lograron y disfrutaron en los últimos 20 años se están erosionando”, indicó un portavoz del Departamento de Estado norteamericano.
A Washington y sus socios internacionales, señaló, les inquieta “profundamente los pasos recientes dados por los talibanes “en relación a las mujeres y las niñas, incluidas las restricciones a la educación y los viajes”.
Desde el retorno al poder del grupo islamista, a mediados de agosto, el temido Ministerio de la Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio había publicado varias consignas sobre cómo deben vestirse las mujeres. Pero se trata del primer decreto nacional sobre el tema.
Hasta ahora, los talibanes habían exigido que las mujeres usaran como mínimo un hiyab, un velo que cubre la cabeza pero deja descubierto el rostro, aunque recomendaban el uso del burka.
“El islam jamás ha recomendado el chador”, dijo a la AFP una militante de los derechos de la mujer que sigue viviendo en Afganistán.

