Un sismo de magnitud 5,1 en la escala de Richter sacudió este viernes la costa del Pacífico de Nicaragua, sin noticia de víctimas ni daños materiales en un primer momento, aunque sí alarma entre la población, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
El temblor ocurrió a las 5:57 hora local (11:57 GMT) y su epicentro se localizó a 20 kilómetros al sureste del balneario de El Tránsito, municipio de Nagarote, en el departamento (provincia) de León, en el océano Pacífico, detalló el Ineter en un informe.
La sismóloga del Ineter Martha Herrera precisó que el movimiento telúrico tuvo lugar a una profundidad de 83 kilómetros, explicó que fue causado por un “proceso de subducción tectónico”, y que no generó ninguna alerta de tsunami en el litoral Pacífico.

Vecinos de las provincias de Managua, Carazo (suroeste) y León (noroeste) reportaron en sus redes sociales que el temblor se sintió con fuerza en esas zonas. Nicaragua se encuentra en el flanco este de la zona geológica más activa del mundo, en la zona denominada Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registra aproximadamente el 85% de la actividad sísmica mundial.
Filipinas también fue estremecida
En tanto, un terremoto de magnitud 6,5 sacudió este viernes la isla filipina de Mindanao, en el sur del archipiélago, donde ha habido más temblores este mes, incluyendo uno de 7,8 que dejó 81 muertos, 31 desaparecidos y más de un millón de personas afectadas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), que mide la actividad sísmica de todo el mundo, cifró en 6,5 la magnitud, aunque el equipo de Protección Civil (PC) de Filipinas la eleva a 6,6 en su primer reporte, en el que adelanta que se esperan daños.
El seísmo se registró a una profundidad de 52 kilómetros y se localizó a 35 kilómetros al suroeste de Balangonan, al sur de Mindanao, indicó USGS.
A través de Facebook, Protección Civil indicó que se esperan réplicas sísmicas después de este incidente, por el que no fue activada una alerta de tsunami.
Hasta ahora no hay reportes oficiales de daños o víctimas.
El pasado 15 de junio, un terremoto de magnitud 6,2 sacudió la isla, sin que se produjeran víctimas, con un hipocentro muy profundo (111 kilómetros), y a 67,2 kilómetros al sur de Pundaguitan, en la provincia de Davao Oriental.

Ese terremoto se produjo una semana después de que un potente sismo de magnitud 7,8 sacudiera Mindanao, activara las alertas de tsunami en todo el Pacífico -para desactivarse después- y dejara, según el último balance oficial, de este mismo viernes, 81 fallecidos y todavía 31 desaparecidos.
Agencias de Naciones Unidas y organizaciones humanitarias se desplegaron entonces en la región -en la que viven unos 27 millones de personas- y siguen este viernes apoyando la respuesta de las autoridades.
A causa de ese seísmo, más de 90.000 casas resultaron dañadas, de las cuales 17.600 quedaron destruidas por completo, según las autoridades.
En esa ocasión, el USGS estimó que había un 37 % de posibilidades de que murieran de 10 a 100 personas, y el 38 % de que murieran de 100 a 1000.
Filipinas se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.
