Las autoridades sanitarias de Texas mantienen bajo vigilancia a dos personas, residentes en el estado, que viajaron en el crucero MV Hondius, el buque en el que se registró un brote de hantavirus mientras se trasladaba por el Océano Atlántico.
Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, en inglés), una de las agencias sanitarias de EE.UU., informaron a las autoridades locales en Texas que los dos pasajeros desembarcaron del buque y volaron de vuelta a EE.UU. antes de que se identificara el brote.
El Departamento de Servicios de Salud de Texas contactó a estos individuos, que reportaron no tener ningún síntoma y que no tuvieron contacto con personas que estuvieran enfermas durante su viaje en el barco, según detalló un comunicado.
“Ambos acordaron vigilar la aparición de síntomas, mediante controles diarios de temperatura y contactar a las autoridades de salud pública ante cualquier señal de posible enfermedad”, detalló el escrito.
Estas dos personas en Texas se suman a otros tres individuos, al menos, que están bajo vigilancia de las autoridades en Georgia, Arizona y California por posible contagio de hantavirus, según reveló ayer el diario The New York Times.
El director de los CDC, Jay Bhattacharya, indicó en la víspera que el riesgo para la población estadounidense por este virus es “muy bajo” y aseguró que ya coordina acciones con autoridades nacionales e internacionales.
El funcionario dijo -en un mensaje publicado en X- que la agencia comenzó a coordinar con socios nacionales e internacionales “tan pronto” fue notificada de una situación de hantavirus en el crucero M/V Hondius.
Bhattacharya añadió que el hantavirus “no se transmite por personas sin síntomas” y que un eventual contagio requiere “contacto cercano”.
El brote de hantavirus fue detectado a bordo del crucero en mención, que realizaba una travesía por el Atlántico Sur, tras partir desde Ushuaia, Argentina.
España aceptó recibir la embarcación en las Islas Canarias, tras una solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras autoridades sanitarias coordinan evacuaciones médicas, aislamiento de pasajeros y posibles planes de repatriación.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores infectados a través de saliva, orina o excrementos y puede causar un síndrome respiratorio grave y, aunque algunas variantes pueden transmitirse entre personas mediante contacto estrecho, las autoridades sanitarias consideran que el riesgo de contagio para la población general es bajo.

