Times Square inauguró este lunes la nueva Bola de Nochevieja, ‘The Infinite Edition’, una pieza compuesta por 5.280 cristales Waterford que se convierte en la novena versión desde 1907. Con su puesta en escena, la anterior ‘Big Ball’ será retirada y pasará a exhibirse en la experiencia inmersiva del museo Times Travel, prevista para abrir entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
Michael Phillips, presidente de Jamestown y propietario de One Times Square, ofreció este jueves detalles sobre la trayectoria que llevó a la icónica bola de Times Square a su estado actual, un proceso que —según dijo— tomó nueve años de trabajo continuo.
Phillips recordó que Jamestown ha administrado el edificio por casi tres décadas, tiempo durante el cual la estructura permaneció en gran parte vacía, rodeada de anuncios que inicialmente ni siquiera eran digitales. Aun así, destacó que el edificio siempre funcionó como un “faro” que reflejaba tendencias y acontecimientos globales.
Durante su intervención, el ejecutivo repasó el origen de la bola, creada en 1907 por Adolph Ochs como alternativa a los fuegos artificiales prohibidos en la ciudad. Inspirada en sistemas de navegación marítima del siglo XIX, la pieza ha evolucionado con tecnología de punta. Phillips resaltó la colaboración con Waterford, que permitió desarrollar una interfaz avanzada de iluminación y secuencia sonora.
La icónica bola, al igual que One Times Square, fue construida por manos neoyorquinas con componentes provenientes de distintas partes del mundo. “Encierra lo local y lo grandioso de nuestra ciudad, así como de quienes nos visitan”, afirmó.
Phillips cerró anunciando el inicio de la secuencia que presentará el resultado del esfuerzo de casi una década.
“Quiero comenzar explicando cómo surgió todo esto. En Jamestown hemos sido los administradores de este edificio durante casi 30 años. Y durante gran parte de ese tiempo fue un edificio vacío, envuelto en anuncios y, durante mucho de ese periodo, ni digitales ni innovadores. Pero aun así era un faro que comunicaba lo que estaba pasando: tendencias, grandes eventos en el mundo y en la ciudad.
Esta semana, hace exactamente nueve años, creo que Sherry y yo nos encontramos en Columbus Circle. Además, agradezco a nuestro equipo en Jamestown y a todos nuestros socios que hicieron esto posible. Ha sido una travesía de nueve años llegar a este punto.
La bola comenzó su historia con Adolph Ochs en 1907, como respuesta a la prohibición de usar fuegos artificiales en la ciudad, creando un instrumento que pudiera comunicar el paso del tiempo. Y realmente se inspira en los sistemas de navegación marítima de Inglaterra del siglo XIX. Con nuestro socio Waterford, logramos una interfaz técnica increíble: tenemos la iluminación y la secuencia sonora más avanzadas digitalmente.
Y la bola —al igual que el edificio— fue construida por neoyorquinos, diseñada con ingenio y compuesta por piezas provenientes de todo el mundo. De modo que encarna lo que es local y grandioso de nuestra ciudad, pero también lo que representan los visitantes que llegan aquí.
Así que, con esto, vamos a iniciar la secuencia, y podrán ver aquello en lo que hemos trabajado intensamente durante los últimos nueve años".
