Los equipos forenses de Ucrania completaron ayer viernes las labores de exhumación en la localidad de Izium, donde se desenterraron un total de 436 cuerpos, si bien las autoridades alertaron de la existencia de al menos otras tres fosas comunes en la zona.
Oleg Sinegubov, el gobernador de la región de Járkov —donde se ubica Izium—, detalló que “la mayoría” de los cuerpos presenta signos de haber sufrido una “muerte violenta”, mientras que otra treintena de cadáveres muestra “rastros de tortura”. “Varios hombres tienen los genitales amputados. Todo esto es evidencia de las terribles torturas a las que los ocupantes sometieron a los residentes de Iziu. La mayoría de los cuerpos son civiles, aunque 21 son militares”, añadió Sinegubov.
Las autoridades ucranianas denunciaron la semana pasada que se habían encontrado decenas de cuerpos con sogas al rededor del cuello, las manos atadas, extremidades rotas e incluso heridas de bala, según recoge la agencia ucraniana de noticias Ukrinform.
El representante ucraniano lamentó que estas no serán las últimas exhumaciones en la localidad, pues en la misma zona se han localizado al menos otras tres fosas comunes y se tiene constancia de que en otras ciudades de Jerson también pueda haber tumbas.
Las tropas ucranianas retomaron a principios de septiembre el control sobre la ciudad de Izium, que desde el mes de abril había estado bajo dominio ruso en el marco de la invasión iniciada por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin.

