Más de 40 millones de personas enfrentan este lunes una nueva gran tormenta de nieve en el noreste de Estados Unidos, incluida la ciudad de Nueva York, donde las autoridades locales cerraron las carreteras al tránsito.
La tormenta provocó desde la madrugada la cancelación de vuelos y el corte de electricidad en miles de hogares y negocios de la región.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, prohibió el lunes los desplazamientos no esenciales de vehículos hasta, al menos, el mediodía y ordenó el cierre de las escuelas.
Las autoridades de los vecinos estados de Nueva Jersey y Rhode Island impusieron restricciones similares.
La segunda gran tormenta invernal que afecta la costa este del país en menos de un mes provocó frustración en parte de la ciudadanía.
“Estoy harto. No quiero ver ni un copo más de nieve”, dijo Vincent Greer, residente en Wildwood, Nueva Jersey, mientras retiraba con una pala la nieve acumulada frente a su edificio.
A otros, sin embargo, la nevada les parecía “hermosa”. “Tanta nieve, es simplemente preciosa”. dijo a la AFP Chris Crowell, de 45 años, en la Grand Central Station de Nueva York.
El Servicio Nacional de Meteorología advirtió sobre la tormenta y sus efectos continuarán durante gran parte del lunes.
A las 11:00 a.m., más de 5,800 vuelos con origen o destino en Estados Unidos habían sido cancelados y otros cientos sufrían retrasos, según la web de seguimiento FlightAware.
Los tres aeropuertos principales de Nueva York, así como el aeropuerto Logan de Boston, registraron la mayor cantidad de cancelaciones. En puntos de al menos cuatro estados —Massachusetts, Nueva York, Nueva Jersey y Rhode Island— se registraron hasta 60 centímetros de nieve la mañana del lunes.
40 centímetros de nieve en Nueva York
Esta tormenta llega poco después de que el este del país recuperara la normalidad tras el paso devastador de otro frente frío que causó más de 100 muertes.
“La ciudad de Nueva York no se ha enfrentado a una tormenta de esta magnitud en la última década”, dijo el domingo el alcalde Mamdani tras declarar el estado de emergencia.
En Central Park, en el corazón de esta ciudad de más de 8 millones de habitantes, se acumularon 38 centímetros de nieve, la mayor cantidad acumulada por una sola tormenta en más de cinco años.
Michelle Wu, alcaldesa de Boston, en el estado de Masschusetts, ordenó el lunes el cierre de las escuelas públicas y los edificios municipales.
“Pedimos a todos que planifiquen con antelación, se mantengan seguros y abrigados, y permanezcan fuera de las carreteras”, dijo Wu.
Grandes ciudades como Nueva York, Filadelfia y Boston anunciaron la habilitación de centros de calefacción dedicados para las personas que quedaran atrapadas en la calle por el frío.


