El máximo diplomático de la Unión Europea (UE) arremetió contra Texas por una ley aprobada hace poco que restringe drásticamente el acceso al aborto, lo que representa una crítica inusualmente directa a un estado estadounidense por parte de un estrecho aliado.
En un debate en el Parlamento Europeo sobre el tema, Josep Borrell, alto representante de la UE para asuntos exteriores, dijo que la prohibición casi total impuesta por la ley de Texas “podría tener graves consecuencias para la salud física y mental y el bienestar de las mujeres afectadas”.
La nueva ley, que entró en vigor el 1 de septiembre, prohíbe efectivamente la mayoría de los abortos después de las seis semanas de embarazo, sin hacer excepciones para casos de incesto o violación. Además, será posible demandar a cualquier persona que ayude a una mujer a abortar.
Borrell dijo que espera que las autoridades estadounidenses tomen “todas las medidas necesarias” para garantizar que las mujeres en Texas tengan acceso a abortos seguros y legales. Los comentarios de Borrell se produjeron un día después de que un juez federal de Estados Unidos bloqueara temporalmente aplicación la Ley. El Gobierno de Biden presentó una demanda para anularla, alegando que es inconstitucional.
El máximo responsable de la diplomacia de la UE dijo que la relación bilateral con Washington, que ha sido alterada tras la firma de un acuerdo de defensa con Australia que excluye a Francia, incluye “un debate amplio y abierto sobre los derechos humanos, incluidos los derechos de salud sexual y reproductiva en Estados Unidos y la Unión Europea”.

