Trece militares estadounidenses murieron en el doble atentado que golpeó este jueves 26 de agosto el aeropuerto de Kabul, donde se aceleraba la gigantesca operación de evacuación de afganos y extranjeros tras la toma de poder de los talibanes a mediados de agosto.
“Podemos confirmar que varios militares estadounidenses murieron en el complejo ataque de hoy contra el aeropuerto de Kabul” y que “varios otros están siendo tratados por heridas”, dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby, en un comunicado.
“También sabemos que varios afganos fueron víctimas de este ataque atroz”, agregó.
Según el diario The Wall Street Journal y la cadena Fox, que citan a funcionarios estadounidenses no identificados, cuatro infantes de Marina murieron.
Son los primeros militares estadounidenses abatidos en Afganistán desde que Washington firmó en febrero de 2020 un acuerdo con los talibanes para retirarse del país.
A cambio del compromiso de salida, los talibanes acordaron no llevar a cabo ataques contra las tropas estadounidenses o de la OTAN.
Dos explosiones golpearon la zona próxima al aeropuerto de Kabul, según el Pentágono. Una explosión se produjo cerca de Abbey Gate, una de las puertas de acceso al aeropuerto, la otra fue cerca del hotel Baron, a 200 metros de distancia.
Antes del ataque, Estados Unidos y otros aliados de la coalición en Afganistán advirtieron que informes de inteligencia indicaban que el brazo afgano del grupo yihadista Estado Islámico, el Estado Islámico-Khorasan (IS-K), estaba planeando ataques suicidas con bombas en el aeropuerto.
El IS-K está en desacuerdo con los talibanes, según reportes.


