La incesante crisis política en Venezuela orquestada principalmente por un conflicto entre el gobierno del presidente de esa nación, Nicólas Maduro y sus opositores, ha ocasionado varias defunciones y la salida del país de una gran cantidad de venezolanos, que huyen de la represión y las restricciones chavistas.
Sumado a la crisis economía que agrava cada vez más la calidad de vida de los residentes de este país de América Latina, son algunas de las molestias que atosigan a diario a los venezolanos y que fueron en listadas en un artículo publicado hoy domingo, 24 de mayo por el diario colombiano El Tiempo.
La baja del poder adquisitivo, la restricción para adquirir productos mediante la huella dactilar y de acuerdo al número de cédula, la escasez de medicamentos, los cortes constantes en los servicios de agua corriente y electricidad, son las restricciones de entre una larga lista, que mortifican la vida de los venezolanos, según cita el artículo de El Tiempo.
Los economistas del país calculan que ante la crisis, el poder adquisitivo de Venezuela se ha depreciado entre 10 y 12% al mes, y con la poca plata que devengan los venezolanos deben lidiar con una serie de protocolos para realizar las compras de bienes de precios regulados (azúcar, leche, pollo, arroz o café, y productos como pañales, champú o detergente), que con suerte logran conseguir en los dos días por semana que pueden frecuentar los mercados.
La escasez de productos ha llegado al punto de que algunos tan vitales como el agua embotellada son difíciles de conseguir, debido a problemas de disponibilidad de envases.
Ciudades como Chacao, La Vega, Catia y Propatria, están recibiendo hasta una vez por cada 21 días, agua por tuberías. Asimismo el diario vivir de los venezolanos, se ve marcado por los cortes contantes en el suministro de electricidad, principalmente en sectores del interior, donde se suspende el servicio al menos tres veces a la semana.
La merma en los insumos médicos básicos también afecta la salud de los venezolanos. Informes de la Federación Venezolana de Farmaceutas reporta una escasez del 70% de medicamentos.
Otro de los inconvenientes es tener que esperar hasta 12 horas para colocar un chip para surtir de gasolina los vehículos y agobiante espera de siete horas para comprar una batería de automóvil o de cualquier otro repuesto. Incluso hay que llevar el carro, aunque sea en grúa, para que se despache la pieza que se necesita.
Además hay restricciones para comprar boletos de avión en bolívares debido a que el Gobierno no paga la deuda de más de $3 mil millones que tiene con las aerolíneas, las restricciones en la expedición de rédito público, para viajar. Y que decir de la agonía que viven los estudiantes que salieron de Venezuela para tomar carreras o postgrados, por la negación del Gobierno de entregarles los dólares que les corresponde para pagar gastos de manutención y matrícula desde el año pasado, todo esto hace la vida de los venezolanos una lucha diaria por sobrevivir.
