Los presidentes de Ucrania, Volodimir Zelenski; de Estados Unidos, Joe Biden; de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y los nuevos líderes de la izquierda latinoamericana serán algunos de los protagonistas de la próxima Asamblea General de la ONU, marcada por las ausencias de dos líderes clave: Vladimir Putin y Xi Jinping.
Zelenski será este año el único líder que hable ante la Asamblea General de manera remota y su discurso es, sin duda, muy esperado.
La invasión rusa le convirtió en uno de los rostros más conocidos de la escena internacional y Zelenski no ha dejado de usar todos los foros disponibles para denunciar las acciones de Moscú y reclamar apoyo para su país.
Además, llega al cónclave en medio de una exitosa contraofensiva de sus tropas.
Como siempre, la intervención del presidente estadounidense será una de las que marque la agenda, y se espera que Biden use su discurso para reiterar su pleno apoyo a Ucrania y tratar de seguir aislando a Rusia.
Sin embargo, fuentes indican que la Casa Blanca no quiere que la guerra eclipse otros problemas globales y buscará poner el foco en la crisis alimentaria, el cambio climático, entre otras.
Erdogan sigue afianzando su papel como actor clave en la escena internacional y se ha erigido como la principal baza de mediación entre Ucrania y Rusia. Junto a la ONU, Turquía es el artífice del acuerdo para desbloquear las exportaciones de cereal ucraniano y facilitar las ventas de alimentos y fertilizantes rusos, un convenio con el que se busca combatir la crisis alimentaria.
Se espera que el presidente iraní asista a la asamblea a pesar de ser objeto de sanciones por parte de Estados Unidos y de que Washington tiene presiones internas para no facilitarle un visado.
El dossier nuclear iraní será una vez más un asunto importante y, con las discusiones para renovar el acuerdo de 2015 pendientes de resolverse y todos los negociadores en Nueva York, es probable que haya un intento de lograr avances.
El colombiano Gustavo Petro, el chileno Gabriel Boric y la hondureña Xiomara Castro se estrenan en la ONU tras sus victorias electorales, que siguen consolidando el avance de la izquierda en la región.
Los tres tendrán la oportunidad de presentar ante el mundo sus proyectos y de reunirse en paralelo con numerosos líderes.
Dos pesos pesados de Europa, Alemania y el Reino Unido, acudirán con nuevos líderes. El canciller alemán, Olaf Scholz, llega en un momento difícil por el impacto que la guerra en Ucrania está teniendo en la economía del país; y la primera ministra británica, Lizz Truss, lo hará recién llegada al cargo y tras ver sus primeros días al frente del país marcados por la muerte de la reina Isabel II.
Ni el presidente ruso ni el chino estarán en Nueva York, algo que no es novedad, pero su ausencia se hará sentir especialmente en un momento en el que la guerra de Ucrania marca la agenda y en el que las tensiones entre Pekín y Washington amenazan, según la ONU, con una nueva Guerra Fría.
