A Harrison Ford le gusta su trabajo, el reto de ser otra persona y conectar emocionalmente con el espectador, una tarea que se le ha ido complicando a lo largo de los años debido a la popularidad de sus icónicos personajes que han terminado por adueñarse de su rostro.
Lejos de pensar en jubilarse, el septuagenario actor tantas veces protagonista ha visto la oportunidad de despegarse de quien es o, al menos, de la “noción que tiene la audiencia” sobre él.
“Tengo una utilidad diferente para los cineastas”, confesó a EFE con motivo del estreno el 1 de noviembre de su próxima película Enders Game, la adaptación de la novela futurista de Orson Scott Card, publicada en 1985 y que llega al cine dirigida por Gavin Hood.
Ford interpreta a un coronel que debe encontrar y adiestrar al niño que está llamado a salvar la Tierra de la amenaza de unos insectos alienígenas.