Los estudios y planos elaborados por el arquitecto colombiano Pedro Rafael Tono para restaurar la Catedral Metropolitana deben ser invalidados por las irregularidades que cometió.
A esa conclusión llegaron expertos locales, luego de que la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura de Panamá detectara que Tono firmó planos sin contar con “idoneidad”. Todos coinciden en que, de utilizarse esos estudios, se estarían violando normativas nacionales.
Por esos trabajos el Instituto Nacional de Cultura pagó al arquitecto foráneo $840 mil.
