Mayte Pellegrini, la ejecutiva imputada por el desfalco de Financial Pacific (FP), confirmó que el ex presidente Ricardo Martinelli tenía una cuenta en la casa de valores, bajo el nombre de High Spirit, utilizada para manipular el mercado con acciones de Petaquilla Minerals.
No es la primera vez que Pellegrini se refiere a este tema.
En noviembre de 2012, en su primera indagatoria, afirmó que los entonces directivos de FP, Iván Clare y West Valdés, habían dicho públicamente que una cuenta llamada High Spirit era “del señor Ricardo Martinelli”.
Hoy, casi dos años después, Pellegrini contó –bajo juramento- por qué se retractó de aquellas declaraciones.
En una ampliación de su indagatoria celebrada esta mañana en la Fiscalía Décimocuarta, reconoció que 26 de diciembre de 2012 desvinculó a Martinelli de la casa de valores porque el entonces procurador José Ayú Prado –actual presidente de la Corte Suprema de Justicia- le prometió revocar su medida cautelar de arresto preventivo.
Pellegrini ya había hecho estas aclaraciones, a través de sus abogados. Pero hoy, finalmente, logró que la fiscalía admitiera éste testimonio, dentro del expediente que se le sigue por la supuesta comisión del delito contra el orden económico, en perjuicio de FP.
Ratificó que el 26 de diciembre de 2012, mientras ella se encontraba detenida en la celda preventiva de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de Ancón, llegó a buscarla un vehículo de la Procuraduría. Fue conducida a la fiscalía, donde le esperaba su entonces abogado Mauricio Ceballos, quien le informó que debía “retractarse” de las declaraciones en las que hablaba de High Spirit . Para eso, el propio Ayú Prado redactaría su testimonio, que ella solo tendría que leer y firmar. En esta inusitada diligencia también participó Frank Torres, quien entonces llevaba la instrucción del caso. A cambio se le prometió la puesta en libertad de sus familiares en 15 días y la suya propia, en 30. Ella accedió y al día siguiente, 27 de diciembre, escuchó que en las “noticias matutinas” Martinelli y Ayú Prado daban la primicia de su retractación.
La primera parte del acuerdo se cumplió. Su hermano Carlos Pellegrini, también acusado por el desfalco de la casa de valores, fue liberado. El problema llegó cuando, pasados los 30 días, no ordenaron su excarcelación. De hecho, el 20 de marzo de 2013, telefoneó a la oficinas de Ayú Prado –que ya era magistrado- para reclamar. Desde entonces pidió ampliar su indagatoria, que fue repetidamente negada por la fiscalía, hasta que el Segundo Tribunal Superior de Justicia ordenó practicar la prueba.
Pellegrini también declaró que su abogado Ceballos le comunicó que Salomón Shamah –entonces ministro de Turismo-, “quería que le diera un millón de dólares que se cumpliera la parte del trato de soltarme y que basó esa solicitud en que el señor West Valdés le informó que yo tenía una empresa textilera en Perú, algo totalmente falso”.
De Shamah, por cierto, contó que éste tenía una cuenta en FP, pero que ésta –como muchas otras- fue borrada del sistema electrónico luego que el magistrado (hoy separado) de la Corte Suprema de Justicia, Alejandro Moncada Luna, devolvió el control de la casa de valores a Valdés y Clare, al aceptar un amparo en contra de la intervención ordenada por la Superintendencia del Mercado de Valores.
Sobre Valdés y Clare también contó que ambos utilizaban el dinero de sus clientes para inversiones no autorizadas por éstos, y que muchas trasferencias de dinero de terceros no se sustentaban debidamente “como lo exige la Ley de Valores”.
(Más información en la edición impresa de mañana, sábado 1 de noviembre).