Gracias a los avances tecnológicos, la humanidad tiene instrumentos poderosos que puede utilizar para su progreso. Al emplear computadoras y herramientas tecnológicas, diversas tareas que antes se realizaban manualmente, son hechas de forma más rápida y eficiente.
Podemos decir, entonces, que la tecnología le ha proporcionado al ser humano una manera nueva de ver al mundo, y que solo produce malestar cuando no sabemos emplearla.
Como alfabetización tecnológica definimos a toda una formación general de las diversas actividades que pueden hacerse por medio de una computadora: utilizándola como herramienta para la resolución de problemas; liberando al ser humano de trabajar en tareas rutinarias; transmitiendo ideas de forma más efectiva; explorando diversas áreas para nutrirse de más información; usando menos recursos para lograr más resultados, y propulsando el desarrollo.
La falta de conocimiento sobre el uso adecuado de las herramientas tecnológicas provoca en las personas falta de autorrealización, marginación y segregación, en una sociedad cada vez más interactiva y dependiente de la tecnología; y es un problema que tiene su origen en varias aristas, tales como la falta de equidad en la enseñanza, falta de profesores de informática calificados que puedan enseñar desde la escuela básica y falta de salones de cómputo adecuados, menoscabo al uso de la tecnología para enseñar diferentes asignaturas, así como la ausencia de programas de capacitación para que personas adultas aprendan a usarla logrando vencer temores, frustraciones y aprehensiones.
El problema se hace aún más agudo porque en el mundo se están dando cambios acelerados que afectan a Panamá, y nuestro país no está preparado debidamente para enfrentarlos. Dentro de estos cambios hay varios que son trascendentes: aumento en la longevidad, por lo que el ser humano vivirá muchos más años y puede ser productivo por más tiempo; el reemplazo de personas por las computadoras para la ejecución de ciertas tareas; la facilidad y rapidez para adquirir información, sin importar el lugar del mundo en donde nos encontremos; la modernización del conocimiento y de las formas de trabajar gracias al surgimiento de las carreras híbridas, en las cuales se imparte conocimiento transdisciplinario y transversal, dejando de lado la especialización en un solo tema, como ya se está viendo en Estados Unidos, México y la Unión Europea, así como la globalización, la cual implica que profesionales calificados de cualquier lugar pueden optar por un trabajo en otro país.
Por todas estas razones se debe estudiar y analizar la manera en que otros países han enfrentado esta situación y qué pasos han tomado para resolverla, aprovechando la curiosidad innata del ser humano, haciendo énfasis en la importancia de aprender dichas herramientas debido a las ventajas que representan para la vida profesional y personal.
Estas medidas deben ser adaptadas a la realidad de nuestro país cuanto antes, para que se pueda mantener la competitividad, tomando en cuenta que la capacitación continua es un pilar para el desarrollo.
La autora es doctora en Educación
