En Analfabetismo ecológico: el conocimiento en tiempos de crisis, un libro sobre gestión del conocimiento clave para trabajar sistemas de gobernanza, Rodrigo Tarté nos aclara que desde hace mucho tiempo la humanidad rompió su diálogo con la naturaleza.
Tarté nos dice que ese diálogo se puede retomar si somos capaces de aplicar una gestión integrada de conocimiento que es un concepto de cooperación donde la investigación, la educación, la comunicación y el desarrollo de sistemas ayudan a tomar decisiones. Hablamos de una alfabetización ecológica.
Es un sistema ecosistémico que integra lo mejor de la economía, los social, lo ambiental, lo político y la cultura.
En la actualidad vivimos en una sociedad con un sistema desfragmentado donde se están perdiendo todas las conexiones cívicas, éticas y culturales. Y esta fragmentación puede ser reparada con la ayuda de la cultura: urge una alfabetización de la cultura.
Solo tengo dos preguntas: ¿Tenemos la voluntad pedagógica para gestionar un conocimiento integrado en las nuevas generaciones? ¿Estamos a tiempo?