Las autoridades nos informan que se mantienen conversaciones con los países miembros de la Alianza del Pacífico, México, Colombia, Perú y Chile, para una eventual incorporación del país a ese bloque comercial en gestación.
En el año 2011 se coloca la piedra angular de la Alianza y se emite la Declaración de Lima, la cual establece la intención de “alentar la integración regional, así como un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad” ...a la vez que se comprometieron a “avanzar progresivamente hacia el objetivo de alcanzar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas”. Es decir, apunta a una unión aduanera completa y a la libre movilidad de factores productivos intrarregión.
¿Qué aportan los países latinoamericanos miembros de la Alianza? En población, 207.3 millones de habitantes. En exportaciones, representan el 55% de las exportaciones latinoamericanas, con un fuerte peso de México, socio importante a su vez del Nafta, el acuerdo de libre comercio de América del Norte que incluye a Canadá y Estados Unidos. Por otro lado, tenemos que Panamá tiene firmado entre acuerdos, protocolos, tratados, uniones, unos 23 instrumentos de promoción comercial. En el año 2015, las estadísticas de importaciones de bienes son $12 mil 129.3 millones CIF, y exportaciones de $695.1 millones FOB. Panamá logra equilibrar su balanza comercial mediante la exportación de servicios, esencialmente.
Por otra parte, los principales proveedores de bienes a Panamá son: Estados Unidos, con $3 mil 138.6 millones; zonas libres de petróleo, por $1,160.8 millones; China Continental con $1,159.4 millones y Zona Libre de Colón con $1,059.6 millones. Del lado de las exportaciones de bienes de Panamá, nuestro principal comprador es Estados Unidos con $130.5 millones, seguido de Alemania con $91.8 millones, Costa Rica con $53.3 millones y China Continental con $40.5 millones. Y, mal contados, seremos unos 4 millones o 4.5 millones de habitantes.
El comercio se establece entre países con diferencias o ventajas de una y otra parte. Cuando se realizan las transacciones el país con ventajas comparativas y hoy se habla, además, de ventajas competitivas, logra exportar al otro país que obtiene así bienes que de otra manera les hubiese costado más producir. ¿Qué pasa cuando se hacen uniones entre países específicos? En primer lugar, dejar por fuera a otros potenciales compradores y vendedores, y no necesariamente el país con el cual se establece el acuerdo es el más competitivo vis a vis, la economía nacional. Es decir, se pueden hacer acuerdos que desde el punto de vista del comercio internacional pueden no ser los mejores.
Diferencias entre los miembros de la Alianza del Pacífico y Panamá. Los cuatro países miembros tienen industria, agricultura y turismo más desarrollados que Panamá. Al no estar atados al dólar pueden hacer ajustes de tasa de cambio que les permite defender ventajas competitivas. Y tienen costos de mano de obra más barato. Por nuestra parte, tenemos costos financieros más bajos, y una plataforma logística que de hecho todos los países miembros de la Alianza del Pacífico usan profusamente. De hecho, en adición, cualquier ventaja aduanera que se otorguen las partes y que sea mejor que las pactadas por Panamá, los otros socios comerciales podrían perfectamente aplicarlas en los tratos con Panamá, invocando los términos de nación más favorecida.
En este breve contexto que presento, me asaltan interrogantes. ¿Qué gana Panamá con unirse a la Alianza del Pacífico? Hemos evaluado si los acuerdos comerciales vigentes, así como los tratados para evitar la doble tributación, arrojan resultados positivos para Panamá? Se ha hecho este ejercicio en el ámbito nacional y técnico para sustentar la decisión final sobre la Alianza del Pacífico? ¿La apertura del movimiento libre de personas, qué impacto tendría en un país con tan reducida población? ¿Cuáles son nuestras actividades competitivas, y los planes de desarrollo, para incorporarnos a mercados ampliados? Tengo dudas. ¿Quién podrá satisfacerlas?

