Graduado de secundaria, ¿qué aptitudes posee? Cuando pienso en responder a esta inquietud, nace en mí otra.
¿Sabemos cuál es el objetivo del Ministerio de Educación (Meduca) para la educación secundaria?
El objetivo del Meduca para la educación secundaria, ahora conocida como educación media, es “orientar a los jóvenes de una manera más disciplinada y prepararlos para la etapa superior”.
Este ciclo de enseñanza tiene una duración de 2-3 años y está dirigida a jóvenes alumnos de entre 15 y 18 años.
Mi opinión es que este no es un objetivo enfocado en nuestra realidad y actualidad educativa.
Podemos mencionar dentro de las aptitudes que posee un graduado de secundaria aquellas académicas relacionadas con las modalidades que escogen como bachillerato: Ciencias, Humanidades, Comercio, Informática, Agropecuaria, Pedagogía, Publicidad y Turismo.
También poseen aptitudes técnicas, consideradas en el diseño curricular de los bachilleratos técnicos, como instrumentación en informática, arquitectura e instalaciones de redes, etc. Sin embargo, es evidente la pobreza en aptitudes básicas: comprensión de lectura, competencias lógico-matemáticas y capacidad analítica.
Todos, en algún momento, nos hemos preguntado, ¿para qué nos servirá aprender eso en nuestra vida?
La respuesta es sencilla. Si nuestra elección es aplicar por estudios superiores, las aptitudes que poseemos en ese momento de nuestra vida por lo menos nos permitirán iniciarlos. Si nuestra elección es ingresar de inmediato al campo laboral, estas aptitudes, salvo las técnicas, apenas nos permitirán enfrentarnos a un trabajo, en donde las actitudes y capacidades de adquirir experiencia tomarán más valor.
La educación debe reenfocarse a la realidad para que sirva no solo para seguir estudiando y conseguir un trabajo, sino para vivir. Es en este punto en donde nuestras actitudes y habilidades blandas superan en valor e importancia las aptitudes que poseen lo graduados, pues les permitirán enfrentarse a la vida.
Es evidente que existen fallas, y graves, en nuestro sistema educativo, el cual, a pesar de haber sufrido algunos cambios, todavía no se acerca a cumplir la preparación mínima que necesitan nuestros jóvenes. Debemos, como sociedad, asumir nuestro papel y compromiso, y exigir a nuestros gobernantes un papel más activo, un presupuesto más cónsono a la necesidad real del sector, mejorar la infraestructura escolar y ampliarla, elevar las competencias de los educadores y actualizar las herramientas educativas, hacer más atractiva la vida en el colegio para nuestros jóvenes (disminuir la deserción estudiantil), de forma que su inserción en el sector productivo del país sea más efectiva y positiva.
¿Qué estamos dispuestos a hacer y hasta dónde nos comprometeremos en ser parte del cambio?
El autor es estudiante de MBA