DESARROLLO HUMANO

La Beca Universal: un desafío para la educación

La Beca Universal: un desafío para la educación
La Beca Universal: un desafío para la educación

Tendríamos que hacernos la pregunta, ¿para qué ha servido la Beca Universal en Panamá? Estos nos lleva a respondernos que ha servido para mantener o aumentar la deserción estudiantil; para aumentar la mediocridad de los jóvenes; para que nuestros estudiantes no valoren el esfuerzo por conseguir con poco lo mucho; para que los propios padres se aprovechen de sus hijos, so pretexto de necesidades o faltantes dentro de sus hogares los cuales ellos mismos deben suplir; en cierta forma, para desalentar a los estudiantes que si se esfuerzan por tener calificaciones muy buenas; para fomentar la venta de celulares y videojuegos, entre otras muchas más excusas.

Lo que hay que valorar es si en verdad ha mejorado la formación de nuestros estudiantes; la respuesta sería indudablemente no.

Por qué no enfocamos la beca universal a un subsidio por estudios, por lo menos, de $20 mensuales a los que mantienen calificaciones de 3.0 a 3.5; de $30 a los que mantienen calificaciones de 3.6 a 3.9; de $40 a los que mantienen calificaciones de 4.0 a 4.4, y, finalmente, los que mantienen calificación de 4.5 en adelante, becarlos con $75, y que el subsidio no sea acumulable por trimestre en caso tal que el estudiante repruebe el trimestre en una o más materias.

Mantener el subsidio escolar en el interior de la República, principalmente y en las áreas de extrema pobreza (comarcas, áreas montañosas, etc.), para contribuir en algo con la seguridad alimentaria del estudiante y su familia (controlando de alguna forma la adquisición de los mismos).

Con los fondos ahorrados, asegurarnos en suministrar a una cantidad importante de estudiantes, para el turno matutino, el desayuno y merienda y, para el turno vespertino, el almuerzo y la merienda, asegurándonos por lo menos con su alimentación.

Hay una cantidad significativa de estudiantes que no se alimentan por circunstancias muy especiales en sus hogares (algunos no tienen o completan su alimentación para la quincena; otros no pueden comer muy temprano, etc.) y de qué vale procurar la no deserción de los jóvenes si muchos de ellos no tienen para comer y su desarrollo intelectual, especialmente desde su infancia, es muy importante para la formación de su cerebro.

La autora es estudiante de maestría en la Universidad Interamericana de Panamá (UIP) 

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