Durante los primeros años de la Caja de Seguro Social (CSS) no hubo ninguna jubilación y fueron años en los que se crearon reservas. La primera jubilación de la CSS ocurrió en los años 60. En esa época, el gobierno ofrecía jubilaciones de sueldos completos y esta práctica mermó las reservas de la CSS.
Quince años después, el Seguro ya no tenía reservas para hacerle frente a las necesidades que se le iban a presentar y se empezó a utilizar fondos, que no debían haber utilizado, creando crisis en distintas áreas, en la administrativa, de medicina, en las ampliaciones y en otras que son propias del bienestar del asegurado.
Defino esta institución como una empresa privativa del asegurado, o sea, una empresa privada, ya que, quienes aportan el dinero para que esta entidad funcione, son los que cotizan, los trabajadores de la empresa privada, trabajadores del Estado y el Gobierno Nacional. El que menos cotiza es el Gobierno, pues la aportación a la CSS representa un 12% del salario del empleado público.
La CSS es para servir a sus accionistas o cotizantes, los cuales son seres humanos y se les debe tratar como tal. El que acude a los hospitales de la CSS lo hace porque necesita atención médica y, por lo tanto, espera un servicio eficiente y de calidad. Para esto es que ha pagado sus cuotas, ya que, al jubilarse, requiere más atención médica y lo mínimo que espera es que sea una atención profesional, responsable y oportuna, en un ambiente de sanidad extrema y respeto mutuo.
La carencia de medicamentos no tiene justificación. Considero que lo más adecuado sería hacer un acuerdo con la Food and Drugs Administration (Administración de Alimentos y Medicamentos) de Estados Unidos, que que ellos cuentan con excelentes facilidades técnicas que podríamos utilizar para beneficio de los asegurados. Incluso podríamos comprar medicamentos genéricos, que ya son de uso frecuente en Estados Unidos, pero que tienen las aprobaciones de los fabricantes y han sido inspeccionados por los técnicos de este estamento gubernamental.
Opino que las compras de medicamentos y equipos en la CSS son una gran tentación para unos pocos, pero una desgracia para muchos. No es admisible que falte ningún medicamento, reactivo o equipo, los cuales deben ser adquiridos a precios correctos.
No es admisible que los asegurados tengan que esperar meses para una cita. Eso indica que no hay suficientes médicos, enfermeras y técnicos para atender la demanda. Y si este es el caso, propongo que hagamos lo que hacen los países de primer mundo, que los buscan en el exterior para que el asegurado tenga una buena atención médica. Recordemos que en Italia hay un número plural de enfermeras panameñas.
El Seguro Social va a tener que hacer alianzas con los hospitales privados. No se puede dejar de atender a un asegurado porque el quirófano esté dañado. No creo que esto le vaya a costar más al Estado, si vemos las pérdidas de vidas y el deterioro de la salud.
Los principales accionistas del Seguro Social son los asegurados, a quienes se les debe dar la atención médica a donde haya. No pueden dar una excusa.
Estoy de acuerdo con el aumento a los jubilados, siempre y cuando se estudien los montos.
Los políticos no pueden tomar la CSS para dar sorpresas. Hay que establecer prioridades porque el Seguro Social debe dar la atención al enfermo de manera eficiente.
Al asegurado también le corresponde hacer un buen uso del Seguro Social. Hay que utilizar sus servicios cuando realmente los necesiten. Hay una gran cantidad de personas que utiliza los certificados de incapacidad del Seguro para ausentarse de sus trabajos los lunes o los viernes, y esto no debe ser.
Abogo por un Seguro Social que trabaje por el bienestar de todo asegurado.
El autor es empresario
