OPINIÓN

Brunch dominical

Los “Varelaleaks”, entre otras cosas, han dejado ver el grado de desconexión que tenía el expresidente Juan Carlos Varela, ya que en más de una ocasión se lamentó de que su vicepresidenta y canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado no hubiese querido entrar a la carrera presidencial de mayo de 2019, con una candidatura por la libre postulación. Incluso, llegó a afirmar que de Saint Malo la tendría fácil por los $6 mil millones en inversiones que había hecho su administración. Lástima que solo él sepa dónde los invirtió…

EN WHATSAPP, Varela parecía referirse a los magistrados Cecilio Cedalise y Ángela Russo -a los que él mismo designó- como el “recomendado” de su abogado Eduardo Valle y la “allegada” de su asesor Francisco Sierra. Da miedo pensar cómo se habría referido a Zuleyka Moore y Ana Lucrecia Tovar, si la Asamblea las hubiese ratificado.

DICE JOSÉ  Blandón que con los “Varelaleaks”, confirmó lo que ya sospechaba: que el ala varelista de su partido montó una “campaña paralela” a fin de que “tomara lona” en las elecciones pasadas -como en efecto sucedió…-. “Me da mucha tristeza… No me traicionaron solo a mí, sino a miles de panameñistas”, lamentó Blandón. Le faltó decir que Varela le bailó la danza de la lluvia para que se inundara vía Argentina.

LA ALCALDÍA  de Panamá indicó que el demandado decreto No. 25, que fija en hasta $2 mil las multas para los vehículos mal estacionados, está vigente. Estaría bueno que las autoridades municipales informaran de esto a la Policía Nacional. La última vez que un agente se atrevió a aplicar las sanciones, el domingo 25 de agosto, en un sector de Campo Limbergh en Juan Díaz, fue reprendido por sus superiores. Solo faltó que a los infractores les pidieran disculpas.

¿RECUERDAN cuando el MEF quiso mudar sus oficinas a Soho Mall? Aquello ocurrió inmediatamente después de concretarse la venta del centro comercial -otrora propiedad de Abdul Waked- a un grupo de inversionistas mexicanos. Gracias a los “Varelaleaks” ahora sabemos que ese traslado no se realizó, porque implicaba una inversión de $35 millones en mejoras, que Varela no estaba dispuesto a desembolsar. No hay que ser un genio de las finanzas ni contratar por  $855 mil a una consultora  en mercadeo inmobiliario, para concluir lo poco conveniente que resultaba esta maniobra. Aunque el déficit que el gobierno anterior dejó es  tan grande, que $35 millones  más ni se habrían notado.

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