El tratado de promoción comercial entre nuestro país y Estados Unidos (TPC) vigente desde 2011, contempla una cuota anual de 60 mil toneladas de carne bovina panameña para ser comercializada en este exigente mercado; aun así, nuestra ganadería, la más sana de la región, casi libre de las zoonosis como tuberculosis, brucelosis, y sin riesgo para el mal de “vacas locas”, no ha podido enviar ni un filete de res a nuestra “contraparte”. ¿Cuál es la causa para que el tratado sea en una sola vía: la importación? Estados Unidos exige para el ingreso de nuestra carne a su territorio la certificación del laboratorio de residuos tóxicos, matriz animal del Ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA) ubicado en río Tapia, Tocumen, que está libre de residuos tóxicos; entre otros, de hormonas, antibióticos, ivermectinas, y se hayan cumplido los principios de bienestar animal al momento del sacrificio y las salas de matanza estén certificadas por el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos); le corresponde al Gobierno Nacional resolver estas exigencias formuladas por sus técnicos durante su última visita en el presente año.
Actualmente los precios para el ganado en pie están deprimidos para el ganadero, pero esa disminución no se traslada al consumidor, por lo que ambos extremos de la cadena de comercialización están afectando con solo beneficios para el intermediario o importadores de la carne de Nicaragua, con quien debemos cumplir una cuota de importación establecida, también, en el tratado de libre comercio (TLC) entre nuestro país y los países centroamericanos y la de Uruguay por acuerdos bilaterales con ese país.
El hato ganadero nacional de 1,552,700 cabezas con sacrificio total en 2016 de 325,598 (21%), 158,721 machos y 166,877 hembras, la relación de hembras sacrificadas es 4% mayor que los machos, lo que es perjudicial porque la tendencia es a la disminución del hato. La superficie nacional en pasturas es de 1,614,000 hectáreas, que representan el 22% del territorio nacional de 7 millones 630 mil hectáreas, INEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo). Este fenómeno es consecuencia de la saturación del mercado con carnes importadas y de tampoco disponer de la exportación a un mercado como el de Estados Unidos donde se pueden obtener mejores precios sin desabastecimiento del mercado interno.
Enhorabuena al MIDA, que el mes pasado anunció que a partir de la próxima vigencia presupuestaria se implementara un programa de repoblación ganadera a nivel nacional con la participación de la Asociación de Ganaderos (Anagan) y la Universidad de Panamá, por un monto de 14 millones de dólares. Con miras a llevar métodos y tecnologías modernas a los ganaderos para aumentar el promedio nacional de nacimientos actual de 54% a lo más alto posible con miras a aumentar el hato nacional sin incrementar el área destinada a las pasturas para pasar de una carga ganadera actual de 0.8 animal a 2.0/ hectáreas. Cumpliendo con el principio mundial promovido por la Organización de las Naciones Uni das para la Agricultura y la Alimentación “producir más en menos área”.
Igualmente, el acceso a este mercado permitirá que ganaderos nacionales y nuevos inversionistas ceben sus animales bajo el sistema de semiestabulación para obtener mejores rendimientos en canal y calidad de carnes, cumpliéndose con la ley de clasificación de carnes vigente, pero no aplicada a nuestro país.
Aspiramos a que el Gobierno Nacional a través del MIDA y el Ministerio de Comercio e Industrias continúe con los trámites para lo antes posible tener acceso al codiciado mercado se nuestro socio estratégico, Estados Unidos de América.
El autor es médico veterinario,exministro del MIDA y consultor agropecuario.