Sí, hay ciencia en la banca, como la hay en el comercio, las ventas, el mercadeo y en todo el acontecer nacional.
El nerviosismo imperaba. La competencia era feroz. Un banco de la localidad debía escoger, entre varios candidatos, al ocupante de un puesto gerencial recién creado y muy importante. Decidieron hacer un concurso en el que cada participante recibió un “problema”, una computadora y dos horas de tiempo para preparar una presentación con su propuesta de solución…
Tenía experiencia previa en la banca. Pero al ser el único biólogo concursando, estuve un poco desorientado al principio, pensando en cómo alguno de mis héroes - Charles Darwin, o tal vez Jean Baptiste de Monet Caballero de Lamarck o hasta Stephen Hawking - podrían aportarme algo para ganarme esta posición tan importante.
Varios contrincantes me superaban en conocimientos y estudios relacionados a la banca, pero no siempre el conocimiento previo sobre un tema es suficiente para resolver un problema complejo.
El método científico no se limita a resolver problemas relacionados a la ciencia: se puede usar para todo tipo de situaciones que requieran solución y análisis crítico. Tomar decisiones basadas en observaciones meticulosas, datos y hechos, hacer propuestas diseñadas para probar el funcionamiento de una idea y aceptar los resultados de las pruebas aunque estos resultados sean contrarios a nuestras propuestas iniciales, son pasos que nos llevarán a tomar las mejores decisiones en todas las facetas de nuestra vida.
Esto es lo que buscamos con nuestro movimiento Ciencia en Panamá: que tomen las mejores decisiones en el plano personal, laboral y para nuestro país, a partir de la ciencia y sus métodos.
Tras divagar un poco sin estar seguro de cómo resolver el problema “comercial” que nos habían presentado, decidí usar el método científico. Lo demás es historia.
El autor es banquero, licenciado en Biología, vicepresidente de la Fundación de la Sociedad Panameña de Biología y miembro del movimiento Ciencia en Panamá.