Unos 76 mil niños y jóvenes abandonaron sus estudios de primaria o secundaria en los últimos dos años en Panamá. Una cifra devastadora sabiendo que el mayor riesgo social para la juventud es la deserción escolar.
El joven se vuelve más vulnerable a las drogas, los embarazos precoces o a la delincuencia. Un país que logrará el producto interno bruto (PIB) per cápita más alto de la región en 2018, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), no puede permitirse que 2 de cada 10 panameños vivan en condiciones de pobreza, como revela el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Esta medición incluye a la educación como una de sus cinco dimensiones.
La situación de los estudiantes revela que Panamá se encuentra en un punto crítico. El desarrollo académico y personal de nuestros niños y jóvenes requiere de un sistema educativo integral. Un país más justo, próspero y competitivo se construye con el trabajo conjunto de toda la sociedad.
Para hacer frente a esta desafiante realidad social, en 2014 comenzó una iniciativa público-privada entre el Instituto Profesional y Técnico de Río Hato (Antón, Coclé), Unidos por la Educación Coclé, la Universidad Especializada de las Américas y la Fundación VerdeAzul. El programa “Educación, éxito seguro” brinda a los estudiantes beneficiarios, herramientas para el aprendizaje y habilidades para la vida. Cuatro años después, y gracias a nuevos donantes y universidades aliadas, el programa beneficia a 4 mil 694 estudiantes en 21 centros educativos de Coclé, Colón y ciudad de Panamá.
En 2017, los resultados mostraron que los altos índices de deficiencias académicas lograron reducirse hasta en un 75% en los grados beneficiados por el programa, además de situar sus cifras de deserción muy por debajo del 6% del promedio nacional. Con la mitad de los estudiantes sufriendo de inadaptación social, escolar o personal, la iniciativa logró que hasta un 45% de los estudiantes mejorara, tanto en áreas urbanas como rurales.
Esta exitosa experiencia fue sistematizada en una guía de implementación, herramienta educativa gratuita, que incluye lo necesario para ser replicada en cualquier centro escolar. La guía ha sido reconocida internacionalmente como una de las seis principales iniciativas para la retención escolar de la región.
El éxito del programa se reduce a una palabra: colaboración. El trabajo conjunto de los distintos actores permite crear sinergias y generar cambios más profundos en los estudiantes. Ante la compleja situación educativa de Panamá, urge poner en marcha intervenciones de alto impacto. Queda demostrado que la colaboración es la única vía para lograr un éxito seguro.
La autora es periodista y escritora