Hasta ahora, los comentarios que aparecían al final de nuestras publicaciones digitales eran abiertos a todas las audiencias. A partir de hoy, solo nuestros suscriptores tendrán la prerrogativa de participar en estos foros, a nombre propio o a través de seudónimos.
La decisión no ha sido fácil. Luego de evaluarlo internamente, consultar a nuestros suscriptores mediante una encuesta y debatirlo en nuestros consejos Consultivo y Editorial, concluimos que la política de puertas completamente abiertas, sumado al anonimato, ha ido en detrimento de un debate constructivo y ha servido para permitir insultos y difamaciones.
Como medio,fomentamos la libre expresión y el debate enriquecedor, pero no sería cónsono exigir el nombre propio del autor en nuestra sección de opinión y mantener la dinámica de comentarios en su forma actual.
En el pasado se intentó un software de filtrado de términos soeces y hasta se ha pastoreado manualmente los comentarios a fin de sacar del redil a aquellos que traspasaban la línea de lo aceptable. A medida que el número de comentarios aumentó, ese pastoreo se tornó imposible.
Finalmente, decidimos que mantener esta facilidad abierta únicamente a los suscriptores es una manera de elevar la calidad de los comentarios, aunque reduzca su cantidad. Esta decisión está fundamentada en el hecho de que el suscriptor es un lector consuetudinario que mantiene una relación de confianza con la institución.