Las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) no logran descifrar el nivel de desabastecimiento que se ha generado en los últimos tres años, si bien el negocio que existe detrás de las medicinas, la ineficiencia y la burocracia, son algunas de las causas más frecuentes que sufren los usuarios al momento de tratar enfermedades como leucemia y cáncer.
El desabastecimiento de medicamentos es un problema crítico que enfrenta la CSS. Debemos declarar este tema como urgencia nacional y resolver la situación cuanto antes. ¿Es corrupción? ¿Es por mala administración? ¿Es un proceso lento? ¿Existe algo más?
El 22 de julio 2018 se registró un evento con el cuarto frío de Curundú; luego de un apagón, el compresor no se reinició y quedo sin energía durante el fin de semana. Este incidente causo una pérdida de $4.2 millones. Este hecho se manejó con mucha discreción.
Por otra parte, expertos del área y sectores involucrados señalan que el proceso postcompra de los medicamentos suele ser lento y extenso. A pesar de contar con el presupuesto necesario para las solicitudes y realizar reuniones con proveedores y distribuidores, no logran llegar al trasfondo del tema con aquellos que no cumplen con los requisitos de actualizar sus registros y actúan de manera irresponsable.
Como respuesta, se puede aplicar una constante fiscalización con los mantenimientos en los depósitos de medicamentos para evitar que ocurran este tipo de incidentes, que ocasionan una pérdida millonaria significativa y que afecta a nuestro sistema de la salud.
Entre las soluciones propuestas para que el proceso de compra sea más efectivo, -ya que se trata de un problema multifactorial en el que los principales afectados son los pacientes y, por lo tanto, hace falta el contacto con proveedores directos que estén comprometidos y funcionarios eficientes que tengan la capacidad de manejar el tema y la situación de manera honesta-, no se puede permitir que este sea un conflicto que tenga que ver con lo comercial.
Los representantes del Ministerio de la Presidencia y el director general interino de la CSS, Dr. Julio García Valarini, firmaron un acuerdo que estableció un marco de acción por un período de dos años (2018-2019) y que está basado en tres pilares fundamentales: la disponibilidad casi inmediata de recibir los medicamentos, un precio de referencia para los bajos costos y la compensación de costos. Por tanto, el gobierno tiene como obligación asegurar la disponibilidad de medicamentos en todo el país; las autoridades reconocen el problema y se han pronunciado para solventarlo lo más pronto posible.
La autora es estudiante de maestría de la UIP