Crecí en un país donde abundaba el agua, se veían mariposas en el jardín y diferentes tipos de pájaros. Cuando hacíamos el viaje a la playa y pasábamos por el puente de Las Américas se apreciaba el verdor y la belleza de nuestros bosques. A medida que fui creciendo las cosas fueron cambiando, desaparecieron las mariposas, y el pájaro más común en nuestro país es el talingo, que cualquiera podría creer que es el ave nacional.
Pero algo que nunca cambiaba era el verdor de las riberas del Canal, ya que es un recurso necesario para poder mantener el nivel del agua requerida para el tránsito de los barcos del Canal, y nunca pensé que pusieran en riesgo el insumo principal de una de las industrias más rentables de mi país.
Regresando de la playa, al pasar por Loma Cová vi la devastación que se ha hecho de nuestros bosques, se me partió el corazón al ver el crimen ecológico que se está cometiendo: no solo son los árboles y especies únicas que tenemos en nuestros bosques tropicales y los animales indefensos que quedan sin hogar y les toca migrar, y muchos morirán al ser arrollados por los coches o cualquier otro destino que les depare, con este tipo de decisiones también arriesgan la sostenibilidad de nuestro pueblo.
Se les ha olvidado que el recurso más preciado del futuro es el agua, creen que el efecto invernadero es una fábula inventada.
No estamos en contra del avance, pero el crecimiento tiene que ser sostenible o no tiene ningún valor a largo plazo. Hay que ser ingeniosos y creativos para minimizar los impactos ambientales. ¿Alguien me puede contestar qué impacto socioambiental tiene haber deforestado tantos árboles? Lamentablemente nadie lo puede hacer, porque no existen los estudios necesarios para poder contestar mi pregunta.
He escuchado ya varias veces en las noticias que si no se toman ya las medidas necesarias para el calentamiento global, después del año 2030 los daños causados al planeta serán irreversibles. Se espera que los fenómenos climáticos sean cada vez más frecuentes, provocando escasez de alimentos a nivel mundial, y los países que no sean autosuficientes serán los más perjudicados. Hace poco escuché a un científico que hablaba del calentamiento global, e indicaba que en el futuro las grandes migraciones no serán por guerras, sino por las hambrunas provocadas por el cambio climático.
Nuestros gobiernos le han dado la espalda a nuestros agricultores, en vez de trabajar juntos para garantizar la seguridad alimenticia de nuestro país.
Ya es normal ver el impacto del calentamiento global en nuestra vida diaria, es común oír a nuestra gente protestando en las calles todos los años por la falta de agua, y las frecuentes inundaciones que afectan principalmente a nuestra gente humilde.
Lamentablemente no se mide el impacto económico que causan los fenómenos naturales en nuestra economía. El día que les empiece a tocar el bolsillo a los poderosos, entonces van a querer hacer algo, pero lastimosamente va a ser muy tarde.
Hago un llamado a la conciencia de nuestros gobernantes, no importa qué partido esté arriba, para que en las decisiones que tomen se midan los impactos presentes y futuros que causamos a nuestro planeta con la manera en que se desarrollan los proyectos, esto si quieren que sus hijos y sus nietos tengan un lugar donde haya agua que se pueda beber, aire que se pueda respirar y que todavía exista fauna en nuestro país.
Se despide una ciudadana privilegiada que sí creció con estas bendiciones.
La autora es ciudadana