SOCIEDAD PANAMEñA

Días libres y exaltación de valores

Días libres y exaltación de valores
Días libres y exaltación de valores

En Panamá somos objeto del gigantesco engaño y autoengaño de pensar que la numerosa cantidad de días libres en el ámbito nacional y local contribuye a exaltar los valores cívicos y morales de los individuos y de la colectividad. Muy pocos se preguntan el costo- quien los paga- y qué reales beneficios cívicos, morales o económicos produce esta costumbre. Somos indiferentes a este asunto, tan corrompidos y envilecidos como estamos.

En todo el país se “descansa obligatoriamente”, no se trabaja en 13 días. Adicionalmente, tampoco en la fiesta patronal o aniversario de la fundación de tal o cual ciudad o población o de festividades costumbristas o folclóricas insulsas.

La población panameña, ya sea en el plano nacional o local, desconoce la significación de los eventos que durante años se ha pretendido honrar, y ve más bien en ellos la oportunidad de un descanso, paseo o divertirse. Es por lo tanto, un costoso despilfarro y un generalizado autoengaño e hipocresía social hacer ver o creer que los días libres son la forma adecuada de participar en la exaltación de valores y de la compenetración de la población con ellos.

Cuáles son algunas consecuencias económicas, morales y sociales de la abundancia injustificada de días libres en Panamá:

• Pérdida de los servicios públicos que necesita la población y a los que tiene derecho todos los días.

• Despilfarro de recursos públicos y privados por pagos que no se basan en una trabajo efectivamente prestado.

• Transferencia de estos costos a los usuarios públicos y privados.

• Deterioro del valor moral según el cual una remuneración debe estar basada en un trabajo o servicio efectivamente prestado.

• Transferencia discriminatoria de costo a sectores de la población que no comparten determinados beneficios regionales o valores religiosos.

• Asignación corrupta de fondos públicos según valores personales o subjetivos, por parte de diputados, concejales y otras autoridades.

• Sectores de la comunidad se acostumbran a depender de fondos públicos en vez del esfuerzo comunitario para desarrollar sus actividades.

• Pérdida de la verdadera significación de una fecha cívica o moral como acción permanente, de todos los días.

• Información real sobre salarios de los trabajadores desvirtuada, que entorpece implícitamente la negociación de salarios mínimos por actividades o sectores.

Consecuentemente, debe eliminarse el carácter de día feriado del 1 y 9 de Enero, del martes de carnaval, del Viernes Santo, del 1 de Mayo, del 4, 5, 10 y 28 de Noviembre, (no el 3), del 8 de diciembre y del 25 de diciembre. Similarmente, días libres en ámbito distrital o regional, dejando sin efecto la capacidad de gobiernos municipales para establecer días libres en los distritos.

Dicho lo anterior, la supresión de días feriados innecesarios no es un fin en sí mismo, sino la base o fundamento para proponer la adopción de un programa permanente, sistemático y generalizado de valores cívicos, morales, políticos y culturales, como conjunto de enseñanzas y actividades que deban llevar coordinadamente los órganos educativos y medios de información y otros elementos del sector público y privado hacia toda la población. Por su naturaleza educativa, el programa debe ser orientado por el Ministerio de Educación. En sentido específico debe incluir los elementos siguientes:

1. Intensificar la enseñanza obligatoria de Historia de Panamá, Educación Cívica y Ética (sin connotaciones religiosas) en todos los niveles de la instrucción secundaria pública y privada.

2. Uniformar textos, sin improvisación ni ignorancia conceptual en la enseñanza de estas materias.

3. Supervisar el trato y manejo de la historia de Panamá por medios de información y agencias de publicidad.

4. Ampliar la celebración de concursos sobre aspectos de la Historia de Panamá entre estudiantes, grupos profesionales, organizaciones cívicas y otros organismos.

5. Ampliar la oferta de puestos para la enseñanza de Historia de Panamá, Cívica y Ética en los colegios de nivel de secundaria y la matrícula disponible para el estudio de Historia de Panamá, Educación Cívica y Ética en las universidades públicas y privadas.

6. Establecer orientaciones de cumplimiento obligatorio para los desfiles y celebraciones de actos patrióticos conmemorativos, eliminando espectáculos circenses y uniformes y actos con tinte militarista, fortaleciendo presentaciones de bandas y otras expresiones musicales, y usando solamente los uniformes de uso corriente en los establecimientos de enseñanza. De igual manera para otras tradiciones regionales, culturales o folclóricas.

7. Regular la participación de elementos de la Fuerza Pública para evitar la abusiva, trastornada e intimidante parafernalia militarista que está en contradicción con la ausencia de ejército en Panamá y el carácter civilista que debe tener su Estado.

Para llevar este plan de manera permanente, sistemática y profunda se necesita que todos- gobierno y gobernados- pongamos nuestras mentes, brazos, corazones y voluntad y empeño en este cometido trascendental de construcción verdadera y seria de nuestros valores históricos, cívicos y morales.

El autor es ciudadano

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