GEOPOLíTICA

Enajenación colonialista

Los colonizadores españoles, humedecidos todavía con el agua bendita de la reina, llegaron a estas playas de América, dispuestos al saqueo y la piratería de toda índole hincando sus garras rapaces principalmente en nuestros indígenas y sometiéndolos a sus creencias religiosas, portando la cruz y la espada.

Gracias al gran libertador Simón Bolívar, su coraje, su inteligencia, su valentía y acompañado naturalmente por todos los que lo admiraban y creían en su guía independentista, es como cada uno de nuestros pueblos logró su independencia.

Explico claramente en los conocimientos que he logrado que a ninguna ideología exótica debemos prestarle atención para continuar triunfantes contra ese otro imperialismo que se adueñó de parte importante de nuestro territorio, que fue la ex Zona del Canal.

Pero de ambos colonialistas ha quedado un remanente enajenante en nuestra cultura, el primero en la cuota religiosa de un infierno y una gloria que sin apartarme de mi creencia en Dios nos metieron mucho miedo los padrecitos españoles.

Debemos admitir que todo no fue negativo en la conquista a nuestra América por los españoles, porque fuimos dotados de su idioma y en el transcurso de los siglos hemos aprendido mucho de grandes intelectuales de España.

No puedo dejar en el tintero a ese imperio dominante en tantas partes del mundo, pero que está en crisis como lo es Estados Unidos, que está dando muestra de sus últimos hálitos de vida, pero que ya no es el fiero ni el que podía meter miedo a nuestros pueblos.

Pero tanto el imperio español como de este que todavía enmascarados tenemos presente y dominando regímenes corruptos, pero cuidémonos del nuevo imperio que se levanta y que llegará con el tiempo a ser imperialista en el desarrollo de su capitalismo, como lo es la actual China Popular, con cuya amistad estamos de acuerdo, pero seamos cautelosos.

El autor es abogado y periodista

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL