Iniciamos esta columna con informaciones y puntos de vista de nuestro sector agropecuario. Destacaremos lo positivo y señalaremos lo perjudicial.
El plato nacional, el arroz, su cosecha fue insuficiente para el consumo del año. El martes pasado el Consejo de Gabinete acogió la recomendación de la cadena agroalimentaria de importar 1 millón de quintales (lo necesario: 70% por molineros y 30% el IMA). Había intenciones de que fuera el doble. Se debe hacer antes del 30 de junio de 2018. ¡Felicitaciones!
Aseguran que hay mucho ganado gordo nicaragüense en potreros ticos. ¿Cruzarán para faenarlos en Las Tablas? El año pasado esa empresa importó de allá 9 mil toneladas de carne por valor de $43 millones, compró el 42% de las 326 mil reses sacrificadas de acá y de las pocas exportaciones controló el 70%, hoy solo paga al ganadero $0.88/libra en pie, ¿monopolio? Minsa: cuidado con una: “vaca loca” colada.
Aún me resuenan los oídos por la “cacareada” venta de 20 contenedores con sandías en fruit logistic en Alemania; ¿sería para justificar los gastos en euros de la delegación? Hasta 2008 exportábamos 3 mil anuales, este solo serán 350 contenedores.
La problemática de la agroexportación no es mercado ni marca y sí falta de incentivos, como los tienen la contraparte de los TLC que hemos firmado con “Raimundo y todo el mundo” por eso no hay oferta exportable de piñas ni cucurbitáceas.
Seguimos desaprovechando el hub logístico más grande y moderno de la región.
¡Y que viva Panamá!
El autor es exministro de Estado