Al igual que los astronautas, los problemas de los jubilados son de vida o muerte. Estando ya inmersos en la cuenta regresiva de la tercera edad hacia lo inevitable, no vemos una solución pronta ni adecuada al aumento de las pensiones.
La experiencia nos ha demostrado que cuando se hace una ley para mejoras de algún gremio o grupo y esta contempla reuniones de ajustes cada dos años, cada cinco años o cada cantidad de años que se acuerden, al final no funciona.
Me parece más cuerdo un aumento monetario anual a los pensionados o jubilados considerando dos aspectos básicos:
1- El IPC (Índice de Precios al Consumidor).
2-La pensión bruta más los ajustes obtenidos como mejoras salariales.
Los aumentos se darían automáticamente cada mes de enero, con base al promedio anual del IPC del año anterior. Las personas que ganen hasta B/.1,500.00 sumando la pensión bruta más los ajustes obtenidos mensualmente, devengarán el 100% del promedio del IPC del año anterior.
Las personas que ganen de B/.1,501.00 considerando la pensión bruta más los ajustes hasta B/.2,500.00 obtendrán 1% fijo. De B/.2,501.00 en adelante 0%. Todo aquel que pase a una escala superior tendrá el beneficio de esa escala si lo hubiere.
Ahora, la pregunta del millón de dólares: ¿de dónde saldrá el dinero para el despegue y lograr la órbita permanente? Muy fácil, de darle seguimiento adecuado a los contratos con las minas de oro, con las minas de cobre, con las empresas de distribución eléctrica, con las empresas generadoras de electricidad, con las empresas que tienen contrato con el Estado ubicadas en las márgenes del Canal y algo del ensanche del Canal.
Se pueden obtener más beneficios para la sociedad si se mejora la educación, si se trabaja en los valores, si se controlan los sobrecostos de los proyectos, las coimas, la burocracia estatal y la corrupción. Así, de esta manera, se podría mejorar el universo de necesidades que tenemos en este país que Dios nos ha prestado.
El autor es ciudadano