El pueblo venezolano habló alto y claro y se negó a respaldar la farsa electoral de Nicolás Maduro. Ante las obvias barreras y obstáculos que el régimen le impuso a las fuerzas de oposición y a los candidatos independientes, la ciudadanía resistió las amenazas y presiones para demostrar su verdadera voluntad. Maduro descartó todas las recomendaciones y peticiones de la comunidad internacional para que suspendiera las elecciones presidenciales y se creara el entorno de libertades mínimas y sin presos políticos para tener un auténtico torneo electoral. Queda claro que lo sucedido solo confirma que en Venezuela se hace la voluntad del tirano, sin importar a quién se pisotea. Cuando los gobiernos compran las conciencias de votantes con clientelismo y paternalismo, se erosiona la libertad y se blanden cadenas que terminan por convertirse en una dictadura. Esto no debe repetirse en Nicaragua. Cada uno de los muertos y heridos en las protestas nicaragüenses recuerda a los caídos en las protestas venezolanas. Nuevamente nuestra región se sacude, la comunidad internacional no puede callar más, su apoyo es hoy más esencial que nunca.
Exclusivo
Hoy por hoy
21 may 2018 - 05:00 AM