Mientras los diputados aprueban sin sustento y sin las consultas pertinentes aumentos para los jubilados, al Gobierno le parece poco que los diputados le hayan aprobado una dispensa fiscal de $300 millones, pues ahora nos enteramos de una emisión de deuda de $500 millones. La irresponsabilidad del Órgano Legislativo y del Ejecutivo nos llevará a lamentarnos más pronto que tarde. Nadie pone en duda las necesidades que pasan los jubilados por lo poco que reciben, pero hacer aumentos con fondos que no son de la CSS es una acción bizarra que pone en peligro a industrias que nada tienen que ver con las penurias de la Caja. Lo que buscan en el fondo estos diputados es conseguir más presupuesto para el próximo año, que no es otra cosa que el fondo de reelección de muchos de ellos. Y al mismo tiempo, pretenden ganarse los favores de la comunidad jubilada con estos disparates legislativos. Lo lamentable es que también son ellos los que tienen a la CSS en el estado en que se encuentra: promueven nombramientos políticos; jubilaciones especiales, y encima nadie sabe el verdadero estado financiero de la institución. Este aumento –y bien lo saben los legisladores– es otro de sus crueles engaños.
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19 oct 2018 - 05:00 AM