El presidente de EU, en uno de sus acostumbrados ataques, se quejó ayer de que “Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de impedir que la gente [los migrantes] saliese de su país y viniese de manera ilegal a EU”. Por ello, amenazó con comenzar “a recortar o reducir sustancialmente la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos” a esos países. Paralelamente, culpó a los demócratas de no haberle dado los votos para construir su muro en la frontera con México. Así que dice que alertó a las fuerzas armadas por esta “emergencia nacional” que supone el arribo de los 4 mil centroamericanos. No es que la ayuda de EU solucione los problemas que sufren estos países, pero sin ella definitivamente serán más pobres y, por tanto, habrá más víctimas buscando un nuevo horizonte en EU. ¿Qué hará Trump para detener a esta gente? ¿Ordenar abrir fuego? ¿Detenerlos y expulsarlos a todos? En esta crisis, Trump no ha hecho amigos, mientras China poco a poco logra ser el amigo de todos. Es evidente que el gobernante nada tiene de creativo para hallar una solución negociada. Solo ha conseguido que estemos atentos a cada paso que dan los migrantes.
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23 oct 2018 - 05:00 AM