En esta fecha se inicia un nuevo año cargado de incertidumbres y de aspiraciones nacionales que deben ser atendidas. Este es el vigésimo año de la reversión del Canal a manos panameñas, y es a su vez el trigésimo año de nuestra frágil democracia. Cada quinquenio, las expectativas de cambio y la sed de justicia, junto con el anhelo de un gobierno eficiente y transparente, se convierten en el motivo fundamental que impulsa a los panameños a escoger a sus nuevos gobernantes. Este año, la crisis acumulada de la justicia, los abusos cometidos por los diputados, la falta de rendición de cuentas del Órgano Ejecutivo, y las grandes tareas de la educación, la seguridad social, el empleo y la salud nos obligan a todos y cada uno de los ciudadanos a actuar de forma responsable con nuestro voto. Panamá es un país que no tiene excusas que justifiquen sus indicadores sociales y la fragilidad institucional. Es nuestro destino alcanzar la grandeza, pero solo lo podemos hacer con instituciones fundamentadas en el Estado de derecho y el trabajo honesto. ¡Feliz Año Nuevo!
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01 ene 2019 - 05:00 AM